Pitar el himno



A las fieras las amansa el fútbol, no es necesario nada más, no hace falta ni policía ni botes de humo. Un balón corriendo, un prado verde, un poco de cerveza (o mucha) y se acabaron 'las reivindicaciones'… ¿No es así?

Este pasado sábado miraba yo de reojo la televisión (mientras preparaba la cena, dicho sea de paso) y veía cómo mis hijos con alguno de sus amigos contemplaban un capítulo más de ese gran hipnotizador de masas, estoy hablando del fútbol naturalmente, en este caso se trataba de la final de la Copa del Rey. Veríais que casi todo el mundo se rasgó las vestiduras porque pitaron el himno, fíjate tú qué cosas. Entre tú y yo, que piten el himno no es más que una chorrada, una simple chorrada, sin embargo se utiliza como arma de distracción masiva. Pretenden que durante una semana por lo menos no se hable de otra cosa. Fijaos si será una chorrada, que justo después de que el himno fuera pitado, tanto la afición del Barça como la del Athletic se comportaron ejemplarmente y los jugadores de ambos equipos se pusieron a correr como gamos para intentar ganar esa copa, por cierto un 'florero' horroroso que los ganadores se llevan felices a sus vitrinas. Los dos pueblos más beligerantes del estado español (catalanes y vascos) se amansaron como corderos en cuanto la pelota comenzó a rodar. Si os fijáis, la foto del apunte es muy buena porque si esa foto pudiera hablar estaría contando más o menos esto: “Habéis pitado el himno sí, pero es que la pitada es ‘una concesión’, 'un deshaogo' que os otorga el Poder (el Estado), sin embargo os habéis tragado toda 'la ceremonia’ sin abrir la boca y además estáis encantados con todo el protocolo que por si no lo sabíais es para enaltecer a un ser humano, un tal Felipe en este caso”.

El comisario del Poder, un tal Miguel Cardenal, que es Presidente del Consejo Superior de Deportes, quiere volvernos locos a todos con las sanciones que quiere establecer por pitar el himno. ¿Pero qué sanciones alma de Dios...? ¿Qué es lo que pretendes? Si lo único que vas a conseguir de todo esto es que no paren de sacar chistes...

Arma de distracción masiva es repetir que se pitó el himno el otro día, como armas de distracción son las chorradas que dice Esperanza Aguirre y las de Javier León de la Riva, alcalde aún en funciones de Valladolid y condenado hace unos días en los tribunales; me han contado confidencialmente que cuando León de la Riva era profesor en la Facultad de Medicina de Valladolid (él es ginecólogo), alguna mañana llegó al aula diciendo en público: “Pido a la señorita que no hace más que llamarme a casa, que se controle pues tengo mujer e hijos”. Una forma de decir 'mira lo guapo y lo chulo que soy y lo que ligo'. 

Resumiendo: estas líneas escritas hoy con urgencia son para que no entréis al trapo de estas armas de distracción que las ponen precisamente para eso, para distraer y para crear odio y rencillas entre hermanos. Las fuerzas del bien han de permanecer unidas. Dado que algún amigo me ha escrito para saber mi opinión sobre la pitada del himno, he vuelto a insistir en la necesidad de hacer circular contenidos ‘verdaderos’, esos que puedan remover de verdad los cimientos de este sistema gastado y a punto de la extenuación.