Cuando hable contigo no mires el móvil, por favor.



Si cuando estás hablando con alguien ese alguien mira el móvil, es que está dando más importancia a lo que viene de fuera que al hecho de estar contigo. Así de simple. Y el hecho de mirar el móvil cuando estás con álguien no es sólo que sea una grave falta de educación, que lo es, es que literalmente os saca a los dos de la idea de mantener un encuentro tal como lo hemos conocido hasta ahora.

Si un día estás hablando con alguien y de pronto entra una llamada en su móvil o en el tuyo y esa llamada –sin ser urgente- es atendida, es que os importa un pimiento vuestro encuentro. “Tenía que atender esa llamada porque es un tema muy importante”, decimos después de colgar, y en ese momento enrojecemos de la vergüenza que nos da tener que solucionarlo con mentiras.

Amigos, esto es el despiporre padre. Estamos envueltos en una forma de relacionarnos que nos está llevando a no relacionarnos en absoluto. Que conste que he tenido que cambiar la redacción de este apunte porque me salía un puro chiste y en realidad de lo que estoy hablando no es ningún chiste.

¿Queremos estar de verdad con la otra persona, o es que sólo pretendemos observar esa sombra narcisista a través de múltiples pantallas que no hace otra cosa que devolvernos nuestra propia imagen infantilizada? Jamás se había visto a tantas personas con la mente en otro sitio cuando parece que están en este.

ESTAMOS PERDIENDO LA ATENCIÓN. Esta forma de vida centrada todo el tiempo en las pantallas nos está sacando de la atención real, y nos saca porque los sentidos los tenemos literalmente ‘suspendidos’. Delante de las pantallas tiene lugar una verdadera hipnosis.

Entiendo que algunas profesiones han de atender las llamadas y los mensajes cuando les llegan, estoy por ejemplo pensando en médicos que traten casos de vida o muerte, o en bomberos que tengan que salir a toda velocidad, entiendo que tengan que estar al pie del teléfono, lo mismo que otras personas que desempeñen algún tipo de trabajo especial, pero, ¿y el resto? Por lo visto los accidentes de tráfico están aumentando después de un montón de años en claro descenso, ¿el motivo? Los despistes por culpa del whatsapp. Así de claro; se pretende conducir a la vez que se miran los mensajes e incluso se contestan. Otro alucine.

Dentro de poco habrá que establecer curas generales y aprender o reaprender a estar con uno mismo y con los demás, esas curas harán especial hincapié en recuperar la atención. Si no sabemos estar a solas con nosotros mismos no vamos a poder estar de verdad con nadie.

A través del recogimiento interno, a través del silencio consciente y a través de la lectura de libros no electrónicos, podemos volver a recuperar la atención. Aprovechemos esta pausa del verano y pongámoslo en práctica. Nos va la vida en ello.