Donde no hay flores no hay abejas, donde no hay abejas no hay flores.



Todo está relacionado. No hay nada separado del resto. El ser humano es una parte que está inscrita en el Todo. Nunca una parte puede comprender el Todo, de ahí que nuestro cerebro pensante jamás pueda abarcar la Totalidad. La Totalidad es solamente percibida con el Corazón. El Corazón es una 'herramienta de captación' que trasciende propiamente el plano dimensional en el que vivimos. 

Una cosa es lo que hace la naturaleza, otra muy distinta lo que hace el hombre. La naturaleza es simple y penetrante, sin embargo lo que hace el hombre suele ser complicado y se mantiene casi siempre en la superficie.

Nos vemos obligados a pensar en las cosas, pero las cosas se complican cuando pensamos en ellas.


Desde siempre me ha pasado que los pensamientos de Alan Watts se han unido y se unen con los míos, ya no sé qué es lo que viene de él o qué es lo que nace en mí, pasa igual que en este vídeo de diez minutos donde Alan Watts pasea por el campo mientras va pensando en voz alta; cuando lo veis a él en realidad me estáis viendo a mí.

Recomendaría un libro suyo como lectura de verano, ese libro se titula “La sabiduría de la inseguridad”, una obra brillante que sigue sorprendiendo.

Algunas frases de Alan Watts que me gustan mucho:


"Hemos de descubrir que no existe la seguridad, que buscarla es doloroso y que cuando nos imaginamos haberla encontrado, no nos gusta. Lo principal es comprender que no hay ninguna seguridad".

Para gozar de placeres intensos, también hemos de soportar intensos dolores. (.../...) Cuanto más capaces somos de amar a otra persona y de gozar en su compañía, mayor será nuestro dolor por su muerte o su separación".

"El amor es un acto de entrega a otra persona; es el abandono total. En el amor uno se da a sí mismo, se deja ir diciendo: "Me entrego a ti. Tómame, y haz lo que quieras conmigo". Para mucha gente esto resulta una locura porque significa perder el control, y toda la gente sensible quiere mantener el control. Así pues, ¿Es algo sensible encontrar seguridad mediante la vigilancia, la policía y los guardias? En realidad la sabiduría nos dice que lo que es realmente sensible es dejarse ir, entregarse, darse; y eso está considerado una locura. Es así como llegamos a la extraña conclusión de que en la locura reside la cordura".