Escuchar lo nuevo



Nuestros pensamientos no tienen nada que ver con nosotros, no guardan ninguna relación con la esencia que somos, por eso nuestra verdadera tarea no es escuchar a esos pensamientos que llegan sino escuchar siempre lo nuevo. Lo nuevo no son las novedades que nos sugiere la mente. Lo nuevo es lo desconocido que llega de instante en instante. Lo nuevo es lo sagrado que aún no ha sido pisoteado por la mente calculadora. Lo nuevo es lo que no ha sido mancillado por el pensamiento mecánico. Lo nuevo es Dios.


La luz de la verdad desprograma instantáneamente todo lo falso, es entonces cuando lo negativo desaparece. No vibramos en lo negativo porque tengamos pensamientos negativos, vibramos en lo negativo porque aún no habitamos en la luz de la verdad. La luz de la verdad no tiene sombras, es ahí donde se nos invita a vivir, esa es nuestra verdadera casa.