La huella que dejan las cosas que pasan



Muchas veces me pregunté en el pasado acerca de las razones de haber estudiado filosofía… Poco a poco las voy entendiendo. Creo que se trataba de preparar la mente para la abstracción, y por supuesto de iniciar el camino de la sabiduría, un camino que no tiene fin.

Esto que hoy vais a leer ha sido para mí un hallazgo, por eso lo comparto. Aquellos años de filosofía en realidad me prepararon para intentar explicar lo inexplicable.

¿Dejan huella las cosas que pasan? Naturalmente que sí. Sin embargo una vez que sepamos de qué huellas se trata, y sobre todo cuál es su verdadera naturaleza, nos vamos a quedar tranquilos, además nos vamos a llevar una sorpresa, una grata sorpresa. Y todo explicado en unas pocas líneas, las líneas que ahora siguen. Máxima atención porque estamos ante una verdadera ‘carga de profundidad’.

Es claro que mi persona está llena de huellas, sin embargo yo no tengo ninguna. ¿Cómo es eso posible? La personalidad impostada, es decir el ego, tiene huellas y heridas por doquier, sin embargo la conciencia, el ser interno, no lleva ninguna impresa.

La persona arrastra consigo las huellas del tiempo y las huellas del pensamiento, sin embargo el yo profundo, al escapar del tiempo y del pensamiento, escapa también de la ilusión, por lo tanto escapa de las huellas y de las heridas. El yo profundo no se puede identificar con nada de lo que aparece en la pantalla de la conciencia. La conciencia que sustenta al yo profundo –al ser interno- está libre de todo lo que le ha sucedido en el pasado. ¿Estás escuchándolo bien? Está libre.

Cuando vas al psicoanalista lo que haces es rastrear únicamente en la personalidad impostada, es decir en el ego, en todo lo que está a expensas del tiempo y a expensas del pensamiento, es decir que no haces más que revolverte en lo finito y en lo caduco, en el mundo de las formas. El yo profundo sin embargo escapa del tiempo y escapa también del pensamiento, por eso es de naturaleza infinita, inabarcable, incontenible, ilimitada; ahí el psicoanálisis no tiene nada que hacer dado que no hay ningún contenido que ‘analizar’.

Si comprendes lo dicho anteriormente, vas a comprender algo que va a significar un antes y un después en tu vida. Si comprendes lo que hoy ha sido aquí contado vas a mirar todas las cosas con una mirada nueva. Y de una vez para siempre.