La sobriedad




Algunos poemas de Emilio Fiel entran como un cuchillo en el pan recién hecho, éste es una flor que desprende gran Belleza aunque la noche pueda parecer oscura y negra. Un bellísimo poema de estos tiempos:


"Naciste mudo en un mundo de palabras.
Pobre e inocente en un tiempo corrupto y materialista.
Abierto a ecos de eternidad ajenos al cerebro de izquierdas,
y percibiendo globalmente frente a los sentidos lineales.

Siendo y no sabiendo, amando y no pensando,
jugando y no trabajando, gozando y no sufriendo.

Y hoy, que ya has aprendido todo lo que te faltaba saber,
tienes que comenzar un nuevo camino de despojamiento.

Mira dentro y, si encuentras alguna cosa vagando por ahí,
es que aún tienes que desaprender ciertas lecciones.

Cierto que lo dejado atrás te seguirá persiguiendo un tiempo,
pero ahora ya sabes el secreto de su inexistencia.

Así volverás a ser un niño,
con cuerpo y comprensión de adulto,
con energía creativa,
mente despierta y corazón compasivo.

Alcanzarás la sabiduría,
el bien más democrático que existe
y el menos utilizado de nuestros infinitos recursos.
¿Qué tienes que conquistar para lograrla? Nada.

Volver a ser aquí y ahora lo que ya eras cuando naciste.
‘Nadie, en todas partes y para siempre’.
Ésta es la lección de la sobriedad,
de la justa acción mesurada.

Quien sueña un paraíso para su amor perdido,
está creando un pesado infierno para su soledad actual.

Ser sobrio es comprender que un corazón muy grande,
no necesita más que un rayo de sol para sentirse pleno".





Emilio Fiel, de su último libro "Realzando de color la noche; 49 poemas de fuego para encender la noche".