Unir niveles




-Raúl, ¿sabes que tienes un blog muy influyente?

-No sé si es influyente, la verdad es que no suelo usar ese tipo de terminología.

-¿Y por qué?

-Ese tipo de palabras pertenecen a un periodismo que piensa en la información como poder, es decir que se trata de un tipo de información que sirve en realidad para dominar a otros. Mi cometido no es dominar, es justamente lo contrario.

-¿Y qué es lo contrario?

-Si acaso mi cometido es liberar.

-¿Cuándo supiste que tenías una página de éxito?

-No pienso nunca en términos de éxito o de fracaso.

-Bueno, ¿cuándo supiste entonces que tu blog era leído y consultado por bastante gente?

-Lo supe ya hace años cuando vi que personas cercanas a mí, la mayoría llevando su propio blog, no colocaban el mío entre sus favoritos.

-Es decir que…

-Que aunque lo leyeran, en cierta medida les daba apuro decir a sus amigos y familiares que lo leían. Y que conste que lo entiendo. No siempre puedes estar diciendo a todos las cosas que estás investigando.

-¿Cómo planificas los contenidos?

-Dejo fluir las cosas. Lo que va apareciendo es como yo voy siendo.

-Posiblemente pocos páginas tengan un nivel fotográfico tan alto.

-La fotografía es parte del alma de lo que se escribe. Para mí la fotografía contiene una información muy importante.

-¿Te podemos hacer una pregunta?

-Hacedla.

-¿Hay fotos que contienen información codificada?

-No. Lo que sí es cierto es que hay un buen número de fotografías que presentan varios niveles de significado, esos niveles de significado están en relación con el nivel de conciencia de quien lo está viendo.

-¿Por qué esa insistencia en fotos de naturaleza?

-Para mí no se trata simplemente de fotos de naturaleza. Las fotos que muestro tienen en su mayoría un profundo trasfondo espiritual. Me gusta mostrar paisajes que no han sido manipulados por la mano del hombre. La naturaleza es algo profundamente sagrado, por eso las fotos que muestro son una puerta de entrada a ese territorio sagrado.

-En el blog hay informaciones muy incómodas que suponemos necesitan ser dadas a conocer.

-Hay temas que preferiría no haber sabido de ellos, sin embargo también forman parte de la vida, de la verdad de la vida.

-¿Tomas vacaciones?

-La verdad es que no suelo usar nunca el término “vacaciones”. Trabajo las 24 horas del día los 365 días al año. Mi trabajo tiene que ver con el ser, no con el hacer. Como siempre estoy siendo, no puedo descansar del ser. Si mi trabajo tuviera que ver con el hacer seguramente tendría que descansar, de hecho algunos años he tenido la necesidad de descansar.

-¿No querrías tener más lectores? Más de uno te hemos sugerido que desembarques en Facebook y en otras plataformas.

-Yo no quiero nada. Nada pretendo. Nunca pensé que mi vida sería como ahora está siendo; como nunca planifiqué nada, prefiero que todo vaya sucediendo sobre la marcha. Quien se traza muchos planes siempre se frustra.

-¿Y por qué se frustra?

-Porque todo en la vida de las formas es limitado, muy limitado. Los que buscan la perfección no saben en realidad lo que están buscando, no saben lo que buscan porque en el mundo de las formas todo es imperfecto y caduco.

-¿Cómo trabajas realmente?

-Dejando caer al suelo todo lo que sé. El saber a través de los conocimientos adquiridos no vale para nada, de hecho cuanta más erudición tienes menos libre eres. Lo que me interesa es reconocer la verdad desde la verdad misma. Aunque muchas veces incluya informaciones que tienen que ver con la vida externa del mundo, siempre hago llamadas que nos invitan a mirar en el interior de nosotros mismos. Ahora se necesita más contemplación en nuestras vidas, si esa contemplación no existe la pura acción exterior nos debilita.

-¿Sientes que tienes límites?

-No siento que los tenga. No es que yo de manera individual sea ilimitado, es que todos somos ilimitados, y lo somos porque sencillamente la vida es ilimitada. 

-¿Tu camino tiene un propósito?

-El propósito es vivir con conciencia plena, ser esa conciencia plena. De todas formas esta frase de la gran Consuelo Martín resume muy bien lo que ahora mismo hago: “Dios está en todos los seres humanos, sin embargo no todos los seres humanos están en Dios”.

-¿Algo más que quieras añadir?

-Mi blog está para unir niveles. Mi blog une el más alto nivel espiritual con las partes más bajas de la realidad de cada día. Ahí se sitúa.

-¿Tan claro lo ves?

-Es que sino los místicos se pueden quedar flotando en un territorio de nadie, y los otros, los más materialistas, se quedan enfangados en el barro.

-Tenemos especial interés en preguntarte sobre la pareja, un territorio del que has hablado a menudo.

-Decimos que amamos cuando nuestro cerebro se adapta a las formas externas que rodean a una persona, pero esa forma de amor es aún muy limitada. El amor no puede quedar reducido a una convivencia común en una casa, compartir unos hijos, compartir el dinero e irse juntos de vacaciones. Con todos los respetos, esa forma de amor es todavía muy limitada. Cuando amamos lo limitado nosotros mismos nos volvemos limitados. El ser humano debería de amar sin perder nunca la esencia del ser que es, infinito e ilimitado, por eso el amor humano nunca debería de hacernos perder nuestra conciencia libre y expandida. Si la convivencia dentro de una pareja no contempla plenamente el plano espiritual, esa convivencia se convierte necesariamente en algo mecánico, y sabemos ya que todo lo mecánico acaba por anquilosarse.

-¿Entonces?

-Tienen que morir los amantes para que el amor sea. Cuando no hay amantes ni hay amados, el amor simplemente es. 





Una entrevista de Antonio Santana y Vicente Úbeda.
Gracias a los dos. Un abrazo.