Silenciosa...mente




"Deshazte de todos tus "libros sagrados", como tú los llamas,
deshazte de tu fe vana —fruto, todo ello, de una mente desesperada—.
Rompe definitivamente con cualquier sistema de valores morales,
arbitrariamente creado por la convención social.

Si tienes alguna meta, modelo o ideal,
aniquílalos antes de dar el primer paso,
pues el camino que marcan, basado en el engaño y el conflicto,
te hará prisionero del tiempo y de su ficción dualista.

Vacía al instante el recipiente que es tu conciencia
de todos los residuos del pasado acumulados en ella.
Destruye totalmente el pasado, sé psicológicamente libre,
sé uno con el presente, como un todo integrado.

Así podrás entender, entender de verdad,
todo lo que la Vida conlleva y sus leyes intrínsecas.
El Libro de la Vida yace ante ti en sus infinitas dimensiones;
no tengas miedo, no vaciles, ¡atrévete a
encontrarte con él directamente!

Nunca se repite, y no tiene fin.
Este libro empezó a imprimirse en el instante
del misterioso principio de la Vida.
Su lectura tiene que ser directa; si lo interpretas,
los viejos conceptos distorsionarán lo que percibas.

En silencio absoluto, observamos cada suceso según llega,
y, rápidamente, seguimos abiertos al
momento que llega a continuación.
La observación persistente y el escuchar atento
integran nuestro ser y nos aportan entendimiento pleno.

Si pasamos por alto un momento mientras escuchamos y observamos,
nos aislamos de lo nuevo y perdemos la integración.
El hilo entonces se rompe y nos perdemos en el pasado.
Leer el Libro de la Vida significa estar en sintonía con el momento.

Exige de nosotros atención total
—afín de que estemos a disposición de todo
lo que sucede en el presente—,
así como contacto perfecto y espontáneo,
y una mente rauda y perspicaz, desvinculada de lo conocido.

La Vida y el acto de leer son algo similar
Ambas cosas son uno con lo Infinito, en una perfecta comunión.
No te desesperes, al principio la lectura es intermitente y esporádica,
pero, a base de seria perseverancia y trabajo, lo Sagrado se revelará.

La integración es cada vez mayor; pero estate atento, pues el viejo tú
aparece como una sombra y, con un golpe veloz,
te arroja violentamente al pasado. Desenmascáralo una y otra vez,
cada vez que aparezca; oponle la llama de la Atención.

Pues ese encuentro, claro, fulminante y global,
lo disuelve misteriosamente; y entonces lo nuevo, el ser integrado,
mora en la eternidad, inmensa y sencilla.
Esto es lo que el Libro de la Vida nos exige:
que vivamos en la Realidad".