Análisis de un eslogan: “Vive lo que ves”.



Estos días está en marcha una campaña de publicidad en la que anuncian un televisor curvo de la marca Samsung y cuyo eslogan es: “VIVE LO QUE VES”.

Este es el anuncio de televisión. La campaña se puede ver también en la prensa escrita, en la radio, así como en vallas publicitarias.

El anuncio equipara la realidad a todo lo que aparece delante de nuestros ojos, pero la realidad no es eso, o no es tan sólo eso. La pregunta es: ¿entonces lo que no se ve no se puede vivir? Si vivimos en las apariencias, si nos vivimos en el escaparate de la vida, escaparate y apariencia somos; pero si consideramos que la vida es algo más de lo que captamos a través de la percepción externa, entonces la vida es algo parecido a un profundo río interior lleno de vida. Lo no manifestado es tan real o más que aquello que se manifiesta.

Lo que se ve con los ojos pertenece al mundo de las formas, por lo tanto es finito y caduco; sin embargo lo que no se suele ver con los ojos es eterno e inmutable, eso eterno nunca podrá ser corroído por el óxido ni por el paso del tiempo. Viviendo lo eterno vivimos en la verdad que somos.

Los seres humanos libres son los que no dependen de lo que sucede en el exterior, sino de Eso que está situado en la profundidad de la conciencia. 

Muchos sabéis ya que a través de la tecnología nos quieren tener atrapados por lo emocional y secuestrados también por toda la artillería mental que ponen en marcha; siempre están buscando hacernos esclavos a través de los sentimientos falseados (sentimentalismo).

Un nuevo modelo de televisor, lo mismo que un nuevo modelo de coche o de teléfono móvil, es algo parecido a un ‘engaño programado’. Lo he comprobado estos últimos años con esta cosa del último modelo iPhone. Me explico. Cada seis o siete meses lanzan al mercado un nuevo modelo iPhone (el listo de Steven Jobs lo tenía muy claro); el que tiene el modelo anterior inmediatamente que anuncian el nuevo le parece una mierda el que tiene, y si no le parece una mierda, le parece ya viejo, que para el caso es lo mismo. Lo tienen todo muy estudiado; cuando lanzan al mercado un nuevo modelo, el tuyo se convierte en viejo de forma instantánea; si por casualidad no llegas a ver viejo el que ya tienes, te puedes llegar a ver tú a ti mismo como viejo, que es todavía peor. Las mejoras que introducen en el nuevo modelo que anuncian son cuatro bobadas, cuatro camelos, pero de esa forma consiguen que te sientas ya en el tercer mundo tecnológico con tu viejo modelo 'pasado de moda'. Lo que digo: engaño programado. 

Si sólo vivimos lo que vemos, nos quedaremos ciegos muy pronto.

Dirige la mirada hacia Eso que nada ni nadie te pueden quitar.