Crema de calabaza



Llega el otoño en el hemisferio norte y con él el cuerpo demanda alimentos calientes y bien cocinados.

Poner dos cebollas pequeñas y tiernas en una cacerola para que se vayan pochando; agregar después una calabaza pequeña cortada a trozos. Cubrir con agua alcalina que previamente hayamos calentado. Todo eso estará cociendo cinco minutos con una manzana reineta pelada y cortada en trozos y con un poco de canela en rama, también con un trocito de cúrcuma fresca o sino en polvo y un trocito de jengibre fresco. Al terminar la cocción se añade un pellizco de perejil y se deja reposar ya sin fuego vivo cinco minutos más. Pasarlo después todo por el pasapuré habiendo retirado previamente la canela en rama (que se puede guardar en el frigo bien envuelta pues vale para dos o tres cocciones más).

Una vez que se pasa todo por el pasapuré, agregar una cucharada sopera de aceite de oliva bio, y salar al gusto con sal del himalaya. A la hora de servir se puede moler un poco de sésamo tostado y espolvorearlo por encima.

Hay bastante diferencia entre batir en batidora de vaso o robot de cocina (que corta los ingredientes) a pasarlo por el pasapuré (que simplemente los aplasta). La verdad es que no tiene nada que ver. Con el pasapuré no está nada violentado el alimento, como que gusta más. Id alternándolo, una vez batidora y a la siguiente pasapuré.

Este plato es una magnífica cena, calienta el cuerpo y nos dispone para el sueño profundo, además sacia el ansia de dulce, y es que el ansia de dulce es el 'culpable' de muchos de los 'desmadres' a la hora de alimentarnos de una forma correcta.