Es difícil votar



Cada secta tiene su cabecilla.
Y cada cabecilla grita para poder llegar a tener más seguidores.
Que les mires obnubilado y te lo creas, ese es el propósito.
Buscan poder y dinero.
Repiten el mensaje como autómatas.
Alguno de ellos parecen humanoides.
Con todas las cosas que dicen, estoy seguro que ninguno sería capaz de llevar ninguna idea hasta el final porque ninguna de esas ideas nace de la verdad, se trata solamente de acuerdos trazados fríamente.
No hay ningún hecho fiel en lo que dicen, todo son pensamientos artificiales, creencias fabricadas en el laboratorio del poder.

Es inmoral perpetuar a estos ególatras.



Por eso es difícil votar.
Si tienes un poco de conciencia, verás que ir a votar supone descender un peldaño.
¿Por qué estos cuatro candidatos no deciden unirse y hacer una candidatura única? Deberían de ir unidos, jugarse el todo por el todo para salvar a un país. Es una emergencia o por lo menos eso parece.
Pero ellos no buscan salvar a un país, su teatro no está pensado para salvar a nadie.
Ellos juegan a un juego muy perverso: engañar a los inocentes.



Por eso sé que vendrá algo externo que barrerá del mapa esta miseria.
Eso que va a venir no lo lleva ninguno de ellos en su programa.
Eso que va a venir y que está viniendo no son atentados o venganzas.
Eso que ya viene es lo que siempre esperaron los seres humanos de buena voluntad.
Es la espada de lo verdadero, es la luz de la conciencia nueva.
Cuando alumbre esa conciencia, todo lo demás desaparecerá.



Yo querría votar el día veinte a un Todo Único, pero solamente me encuentro con “partidos”.
No quiero más partidos, bastante tengo con los de fútbol.