Un corazón que rechaza siempre sufre



Un corazón que rechaza siempre sufre, no así un corazón que integra y acoge pues siempre acabará encontrando gozo y libertad en todos los caminos que le toque recorrer en la vida.

Fijaos en esto: las personas que viven para el ego viven únicamente para sí mismas y por lo general tienen el corazón congelado, petrificado; por el contrario quienes viven ya para el ‘Nosotros’ no viven para sí mismos y su corazón es cálido y abraza y se deja abrazar.

Joan Garriga Bacardí es un terapeuta excepcional porque se atreve a trascender los límites de la psicología clásica y se arriesga. ¿A qué se arriesga? A nombrar lo trascendente. Es muy bonito ver cómo un terapeuta de su talla encuentra las palabras justas para nombrar a Eso trascendente, está claro que no quiere herir a tanta mente materialista. Son nueve minutos de gran calidez y de gran calidad.

Me gusta mucho cuando lanza esta pregunta: "¿Por qué hay a veces una sed que no se sacia nunca?".