Una casa en la soledad de los bosques



Cuando vi estas fotos -aunque en realidad son una infografía convertida en fotos- nació el poema que viene a continuación, un poema que habla de un tiempo que está aquí ya y donde vamos a poder vivir fusionados de verdad con la Naturaleza, alimentados por las nuevas energías libres que ya se están implantando, y sobre todo que vamos a poder vivir en plena armonía y conocimiento con Eso que Somos.


Una casa en la soledad de los bosques,

barco en medio del verde virginal.

Una casa donde casarse y ver de cerca el regocijo de los pájaros.

Una casa para recibir a la nieve.

Una casa donde pisar el cielo.

Una casa para el leve espíritu y la vivencia en la verdad.

Una casa para cuando sople el viento y haya silencio en el corazón.

Una casa desde donde mirar todo sendero.

Una casa donde comer lo que traigan las palomas.



Una casa para la claridad

y para ver sólo aquello que sea luz de los ojos.


Una casa donde brote el agua,

paz donde todo dolor se calme.




Las fotos corresponden a un bellísimo proyecto de la firma de arquitectos A. Masow con sede en Kazajistán.