Porqué la muerte nos da tanto miedo


Hoy hace nueve años que dejamos de ver el cuerpo de mi madre. Lo que viene a continuación nació hace unos días después de una meditación al amanecer.

La muerte nos da tanto miedo porque en nuestra vida no tenemos el hábito de tratar con lo desconocido.

Nuestra mente concibe la vida como un campo de batalla, ese campo de batalla incluye la lucha por la subsistencia más elemental, es decir la lucha por tener una salud aceptable, el combate sin descanso por tener el dinero suficiente, la lucha sin cuartel para tener una buena casa y una buena familia, la batalla para labrarnos un prestigio aunque para ello sea preciso aparentar e incluso mentir y engañar; el caso es labrarse un futuro, eso es lo que la mente está ‘diseñando’ todo el tiempo, y es precisamente por eso que pensamos en la muerte como ‘algo que viene a destruir’ lo que con tanto esfuerzo hemos conseguido y en lo que nos proyectamos de día y de noche, es por eso que de la muerte no queremos saber nada, y no queremos saber nada pues pensamos que la muerte es la ‘saboteadora’ de ese futuro que la mente ha diseñado con tanto esfuerzo; la mente prefiere seguir presente en medio de todas las refriegas, en medio de todas esas batallas ‘conocidas’, antes que enfrentarse a algo verdaderamente nuevo y desconocido. Antes que incluir a la muerte en nuestra vida, preferimos seguir viviendo en medio de la angustia, todo es mejor que enfrentarnos a eso desconocido llamado ‘muerte’.

Lo pensaba hace unos días, y es que me parece muy válido que a la muerte se la represente con una guadaña pues esa guadaña lo que hace es ‘segar’ todos los apegos que tenemos; los apegos son justamente eso conocido que la mente proyecta; son los apegos los que nos ‘atan’ a la vida, los que nos esclavizan, es por eso que la muerte viene a liquidarlos todos, es decir a liquidar todas las falsas apariencias. Y en vez de estar agradecidos a la muerte porque viene a liberarnos, huimos de ella y la consideramos nuestra enemiga. Al huir de la muerte no hacemos otra cosa que huir de lo que nos viene a liberar.

Es cierto como muchos dicen que con la muerte se acaba todo. Es verdad. Con la muerte se acaba todo... lo conocido. Con la muerte acaba todo el mundo de las formas que conocemos, con la muerte acaban lo recuerdos, con la muerte termina la personalidad, con la muerte finaliza el proceso de pensar, de calcular, de medir, de escapar. Con la muerte acaba la fanfarria de las ilusiones. Con la muerte muere todo lo superficial.

Es de una ignorancia suprema vivir ignorando a la muerte; es verdaderamente ridículo huir de ella, eso solamente demuestra que lo que hacemos es escapar de lo real. Seas joven o viejo, seas rico o seas pobre, estés sano o enfermo, la muerte está siempre a tu lado, la muerte eres tú. Muerte eres y en muerte ya te has convertido. No huyas de ti mismo pues tu propia vida es también tu propia muerte. Si no abres la puerta a la muerte, estás muerto. A la muerte solamente se la puede comprender aprendiendo a morir. 

Muere de una vez, muere de verdad, muere en la verdad. Y vivirás para siempre.