La prisa


Con prisa no se vive bien.

Al menos la mitad de la prisa es inventada, y es que no puedes tener prisa todo el tiempo. Te inventas la prisa porque en realidad no sabes vivir. No te importe no saber vivir. Nadie sabe vivir. Si supiéramos vivir, no viviríamos. Vivir es descubrir eso nuevo que nace en cada instante. ¿Quién puede saber de antemano eso que nace a cada instante? Nadie lo sabe.

La prisa es ansiedad por ocupar el tiempo. 

No ocupes tu tiempo de mala manera.

Deja que el tiempo se suicide, es lo único que puede hacer el propio tiempo, suicidarse; el tiempo tiene que quemarse y no dejar rastro ya que el tiempo es materia y toda materia termina por desaparecer; no sigas a eso que va a desaparecer, sigue a lo que permanece, a Eso Eterno que no se desgasta con el tiempo.

Puedes hacer algo con rapidez pero sin caer en la prisa. La prisa es el vicio nacido de la rapidez, un vicio que se corrige haciendo las cosas lentamente. Todo lo bueno se hace sin prisa. La lentitud quiere decir que te estás mirando a ti mismo, que te tienes en cuenta.

Deshazte de la prisa. Dios también duerme la siesta.