POKEMON GO (o esos tristes sin alma que se dedican a cazar fantasmas por la calle).



Varias personas me han pedido que escriba sobre Pokemon Go; aunque en un principio me parecía que no iba a ser necesario escribir, ahora sí que lo veo necesario, bastante necesario.

Claro que Pokemon Go crea zombis, cualquiera lo puede ver, pero Pokemon Go no convierte a más personas en zombis que las que el fútbol está creando desde hace ya muchos años. Los zombis que juegan al Pokemon Go van hipnotizados por la calle, pero los del fútbol están hipnotizados en su casa o en el bar, se trata de una hipnósis muy similar. Un telediario te hipnotiza tanto o más que el Pokemon Go, sólo que no te das cuenta.

Algunos pederastas se valen del Pokemon Go y se aprovechan de que sus víctimas van hasta los descampados y allí abusan de ellos. Está habiendo también muchos robos con el Pokemon Go porque la gente no sabe ni dónde está cuando juega, entonces vienen los ladrones y les birlan las carteras, y es que un ladrón lleva un GPS dentro, en realidad un ladrón es un GPS ("Gillopollas Por Salir de casa sin saber muy bien lo que se cuece ahí afuera", le dicen al que acaban de robar). Los ladrones son los que mejor saben mirar, y es que cuando tú fijas la mirada en algo, el ladrón no mira a ese algo, el ladrón te mira a ti. Un buen ladrón es el que te mira sin que te des cuenta. El buen ladrón es el que además por la noche se va de cena con Jesús en el Paraíso. Todo un chollo.

Los que están enganchados a este juego del PG no descansan, están todo el día con el cerebro electrificado y sobreestimulado, es la alambrada virtual de este campo de concentración.

Las pantallas te convierten en un mendigo si no las sabes usar, un mendigo de amor. Vas por la vida mendigando amor sin darte cuenta de que tú eres ya el Amor mismo. Una pantalla puede ser luz para el mundo o una mierda pinchada en un palo que además te lleva a la perdición.

Si te dedicas a cazar fantasmas, también tú te conviertes en un fantasma.

Tú vas cazando con tu alma triste bichos virtuales por la calle, mientras que una panda infame de corruptos roban la poca riqueza que queda. Mientras tú miras apijotado una pantalla, ellos saquean lo poco que queda ya por saquear. Tú miras en la pantalla algo falso, sin embargo ellos roban riqueza verdadera. Con estos inventos del demonio te están desactivando para la denuncia de toda injusticia, y tú tan tranquilo cazando moscardones electrónicos. Qué forma salvaje de hacer el tonto.

Los mapas virtuales que se van creando con el Pokemon Go de tus espacios cotidianos, pueden valer para que hagan sobre ti un seguimiento a través de satélite, o pueden servir para que directamente hagan cosas peores a través de los drones que están utilizando los cobardes para intimidar o asesinar a personas concretas. Más claro no lo puedo decir.

Haz que tu mente vuelva a ti, no la regales a estos demonios que te la roban a todas horas, da igual si es a través del Pokemon, del fútbol o del telediario. Mantente firme. Sé fuerte. Sé valiente. Quiero escribir en los próximos meses sobre la importancia de la meditación. Es importante que medites y que aprendas a contemplar tu Ser interno, todo lo demás es pura superficialidad. Lo anticipo ya para que cuando lo leáis no os llevéis una decepción. Digo esto último porque recientemente han aparecido nuevos youtubers que desprestigian la meditación. La meditación no es algo que haces al margen de la Vida, la meditación es el arte de contemplar la Vida misma. La meditación es ver cómo la Vida nos atraviesa con su increíble profundidad. Profundidad es lo que necesitamos. Profundidad.