Algunos de los aviones que dispersan los chemtrails son hologramas, pero los chemtrails son reales y son esparcidos por ovnis o por drones.



Desde hace ya tiempo se sabía que en todo lo relacionado con los chemtrails se estaba usando ultratecnología. La agenda que controla las fumigaciones aéreas clandestinas sigue haciendo todo lo posible para que éstas sigan siendo uno de los secretos mejor guardados.

Cada vez se hace más evidente que algunos de los aviones que dispersan los chemtrails son hologramas, pero los chemtrails son reales y son esparcidos por ovnis o por drones.

Alrededor de los chemtrails suceden siempre cosas muy raras. Por cierto, hace tres días infectaron los cielos con esa mierda que está matando a tantos seres humanos. Es evidente que a través de la fumigación aérea clandestina se nos está implantando nanotecnología.

Ved este magnífico vídeo del año 2010 grabado en Santander. La foto del apunte de hoy corresponde a ese vídeo, un vídeo editado con la precisión del mítico director de cine italiano Antonioni y su famosa película "Blow Up". En el vídeo se puede ver cómo comienzan a aparecer orbs que vuelan de un lado para el otro. ¿Qué son esos orbs? No se sabe a ciencia cierta lo que son, lo que está claro es que no son pájaros, sí que se sabe que obedecen a algún tipo de 'inteligencia'; pueden ser perfectamente naves de vigilancia, parece como si tomaran muestras de eso que se acaba de dispersar a través de los chemtrails.

Es como si una élite terrestre (quizás una raza alien no ética) estuviera envenenando la tierra, y otro grupo (quizás otra raza alien u otras razas aliens de marcado acento ético) estuvieran intentando contrarrestar los efectos de eso que se acaba de fumigar, porque es fácil entender que si no fuera así, es decir que si no estuviéramos teniendo algún tipo de ayuda, a estas alturas de la película habríamos sido borrados del mapa. 

Ya va siendo hora de que muchos caigan en la cuenta de que estamos viviendo en un mundo de ciencia ficción, si llegáramos a saber la mitad de la mitad de lo que está ocurriendo, nos quedaríamos pasmados; hay una batalla real que ahora está teniendo lugar y que nuestros ojos apenas la pueden ver (en algún sitio está dicho: "La batalla final no la verán vuestros ojos"). 

Y no es verdad que nosotros no podamos hacer nada. Cada uno de nosotros está aquí para hacer lo que tiene que hacer. A veces "siendo" es como más estás "haciendo", pero para eso es necesario Ser y no parecer que eres, la simulación en este caso no vale para nada. Ser es Ser, con todas las consecuencias. 

Aunque el veneno viene del cielo, curiosamente la esperanza viene del cielo también.