El hombre no pisó la luna, y desde luego no cuando nos lo dijeron.


Fotograma de la película "El Resplandor" de Stanley Kubrick.
Muy misterioso ese niño que lleva en su jersey dibujado el Apolo 11.
Muy misterioso.

Magnífica charla de José Luis Camacho de Mundo Desconocido sobre una realidad ya del todo evidente: que el hombre no pisó la luna, o por lo menos no cuando nos lo dijeron. Una charla dedicada a destapar mentira tras mentira el supuesto alunizaje de Neil Armstrong, también una charla llena de humor y de complicidad donde se ven las chapuzas que en su momento revistieron de una tecnología que ahora sencillamente nos da la risa.

Entonces, ¿qué fue realmente el supuesto alunizaje de julio de 1969? Fue un spot de publicidad. ¿Un spot de publicidad? Sí, un spot grabado en un plató de televisión que pretendía ‘vender’ a los EEUU como la primera potencia mundial. Y hay que decir que lo consiguieron. Pero lo verdadero siempre llama a la puerta, aunque tengan que pasar mil años. 

Los fotógrafos David Percy y Mary Bennet publicaron un libro en el año 2001 que se titula “Dark Moon, Apollo and the whistle blowers" (La luna oscura, el Apolo y los denunciantes”), un libro que tardaron varios años en poder publicar y en el que realizan un exhaustivo estudio cien por cien profesional concluyendo que ese viaje jamás se realizó, que es una estafa y que tanto las grabaciones del supuesto alunizaje como las fotografías, fueron hechas en un estudio. Este libro se puede conseguir aún en Amazon.

A estas alturas de la película (y nunca mejor dicho) se hace necesario hablar de Stanley Kubrick. Además de ser un brillantísimo director de cine, Kubrick era un iniciado. Un iniciado es alguien que sabe cómo se crea la realidad, o mejor dicho, sabe cómo crear realidad.

Stanley Kubrick estuvo de alguna forma implicado en ayudar a la NASA a hacer alunizajes falsos. El alunizaje de 1969 fue una grabación hecha en estudio, no sucedió realmente, y no es que Kubrick la llevara a cabo, sino que Kubrik posiblemente sabía cómo se hizo.

Es preciso recordar que Stanley Kubrick no estaba enfermo cuando murió. Es muy posible que la élite temiera que Kubrick pudiera contarlo todo dado que en su última película "Eyes wide shut" contó las ceremonias satánicas de la élite, algo que debió de conocer también de cerca.

Es del todo evidente que en la película "El Resplandor" Kubrick estaba ocultando algo muy gordo, porque en esa película, seguramente como en ninguna otra, decidió utilizar un lenguaje simbólico casi al cien por cien. El simbolismo en la imagen es más fuerte cuando las cosas no se pueden decir a las claras. 

En "El Resplandor" está esa clave del niño con el jersey y el dibujo del Apolo 11, ahí Kubrick estaba dejando una evidencia para todo aquel que la quisiera ver, también es verdad que podría estar dejando 'una marca' para que fuera vista por los iniciados de la ‘hermandad’.

¿Y cuál es el cuento que hay detrás de todo esto? El cuento que hay detrás es que somos controlados mentalmente. La televisión construye lo real, es la televisión y sus falsos directos la que va construyendo la realidad, de esa forma es como se crea el relato oficial y de esa manera la población es controlada. Se nos controla a través de la falsa construcción de verdades oficiales. Una vez que se ha construido una verdad oficial, es muy difícil -por no decir imposible- cambiarla por otra. Ese es el relato de fondo que hemos de comprender. Sucedió ya con el supuesto suicidio de Hitler y Eva Braun, algo que jamás sucedió; sucedió también con el supuesto suicidio de Salvador Allende, algo que ya se ha demostrado que es falso pues Allende fue acribillado a balazos; con el asesinato de Kennedy sucedió algo parecido, y es que nos vendieron que los disparos habían partido solamente de un punto, cuando se sabe que al menos hubo tres frentes distintos. Y qué decir del 11-S, del 11-M, lo mismo que otros atentados recientes que se sabe ya cómo han sido hechos. Pobres diablos, dónde os meteréis cuando todas las verdades salgan a la luz.