Rita

       Rita Barberá ante la sombra alargada de un micrófono; es lógico tener 
miedo 
a un micro si hace ya mucho tiempo que no dices ni una triste verdad. 

Con el paso de los meses, cada vez son más los amigos y conocidos que preguntan por cómo ve uno la política española. Pues bien, después de esta santa paciencia que ya ha recorrido las cuatro estaciones del año, hay una gota que ahora mismo colma el vaso. Yo no tengo nada en contra de Rita Barberá, quiero decir que no tengo nada contra su persona porque además no la conozco en profundidad, pero lo que se ve en relación al cargo que representa, clama al cielo. Acaban de imputarla por un supuesto delito de financiación ilegal de su partido, pero resulta que está aforada porque es senadora, o mejor habría que decir que se hizo senadora para permanecer aforada, es decir para no ser juzgada si llegara el caso, es decir para escapar de la justicia, y ahí la tenemos plantada porque de momento no piensa dimitir como senadora; pero es que esta mujer casi no pisa por el senado, la nación no tiene gobierno, el gobierno en funciones está corrompido de arriba abajo, la oposición está igual de corrompida, ni un solo líder político es capaz de decir tres palabras seguidas sin que a uno le dé la risa, el rey no existe porque todo el mundo ve que no existe; algunos siguen diciendo que el país funciona perfectamente sin gobierno, eso no es verdad porque el país está de pena con gobierno y sin gobierno. España ya no funcionaba antes y ahora funciona menos aún, el Estado está en la bancarrota más absoluta pagando 106 millones de euros diarios de intereses por una deuda terrible y temible, una deuda ilegítima que por cierto se debería dejar de pagar ya, ahora mismo. Da la sensación de que todo sigue funcionando porque el Estado -que en realidad es una empresa privada- consigue aún cobrar impuestos y de momento va pagando a los funcionarios, pero ya no hay dinero por ningún lado; si solamente un mes los autónomos dejásemos de pagar nuestra cuota mensual, el Estado entraría en quiebra técnica; además el fondo de las pensiones está esquilmado, los bancos están en quiebra, los pobres aumentan día tras día. Pero de verdad, ¿esto qué coños es? En realidad el gobierno no está para gobernar, el gobierno está para robar y someter, lo mismo que el Estado.

El caso de Rita Barberá es el más claro ejemplo de esta gran mentira de la política parlamentaria y su completo desmoronamiento. Esta falla valenciana se derrumba. Sí Rita, sí. Todo el mundo se está dando cuenta que no es que se haya roto el bipartidismo con la irrupción de nuevos partidos políticos, es que todos los partidos políticos han dejado de existir porque la gran mayoría de personas no se sienten representados por ninguno de ellos.

Este sería el momento de crear por vía de urgencia un comité de ancianos sabios o si queréis mejor de sabios ancianos, completamente al margen de los partidos políticos. No por ser anciano eres ya sabio, y no necesariamente necesitas llegar a anciano para ser sabio. Se trataría, repito, de un comité de ancianos sabios, no un comité de expertos (lejos de aquí los expertos). Yo conozco a unos cuantos sabios ancianos que lo podrían hacer muy bien; son humanos y tienen defectos, claro que sí, pero podrían dedicarse a la labor tranquilamente, sin aspavientos. ¿Se solucionarían las cosas en dos días? Pues no porque en el mundo de la materia nada se soluciona en dos días, pero por lo menos darían dignidad a un pueblo que está con las alas rotas.

A ti Rita te lo digo, lo mismo que a los demás senadores y diputados: os estáis encerrando en una cárcel, esa cárcel tiene muy mala pinta. Nos queréis encerrar también a nosotros en una cárcel, es una cárcel de palabras porque cada vez se puede ya hablar menos. Nos decís incluso que no digamos 'imputados' que hemos de decir 'investigados'. Realmente sois serpientes. No tenéis ni un gramo de amor por el país que representáis ni por el género humano. No se os oye ni una puta palabra interesante, no tenéis ni un solo gesto que merezca la pena. Sois una raza de dictadores que están disfrazados de demócratas. Si vierais por el ojo de una cerradura lo que viene no viviríais todo esto de la forma en la que lo estáis viviendo. El Estado actual será completamente liquidado y reformulado, seguramente para ser llevado a la mínima expresión. 

Recuérdalo Rita y recordadlo compañeros de Rita: el que abusa es el que primero recibe las consecuencias de su abuso, el que no dice la verdad es el que primero recibe las consecuencias de sus mentiras. Es la vida la que dicta sentencia, no los jueces.