A la mujer que preguntó por la reencarnación


En la última presentación pública del nuevo libro, una mujer preguntó por la reencarnación, quería conocer mi visión, la verdad es que no dio tiempo a contestar con profundidad, por eso ahora con calma le doy una respuesta más completa.

La reencarnación no es más que una idea. Todas las ideas son falsas, todas las opiniones son falsas también. Si no somos capaces de ir más allá de la mente que dispara a todas horas conceptos y teorías, es muy difícil avanzar, así que lo que ahora sale escrito –resumen de lo que he estado diciendo años atrás- ha de ser leído como un intento de ir más allá de las ideas y de las opiniones.

Cuando una persona muere, eso que llamamos 'persona' se disuelve, la persona y la personalidad quedan fulminadas por el rayo de la muerte, no así la Conciencia (Dios), que es lo que de verdad permanece.

La idea de la reencarnación nace porque nos sentimos divididos, si nos viviésemos como Una Cosa Única, nunca pensaríamos que es ‘lo individual’ lo que se reencarna, si acaso lo que está todo el tiempo ‘migrando’ es Dios, la Totalidad, pero nunca el individuo, lo individual.

Hay personas que se dedican a indagar lo que han podido ser en otras vidas, sin embargo siguen sin tener ni idea de lo que son ahora mismo. Dedícate a indagar lo que ahora eres, y no pierdas más el tiempo con entelequias. Disuélvete en el Amor y todas las vidas pasadas y futuras que imaginas quedarán convertidas en Amor. El Amor es lo único no imaginado que es más real que la Vida misma. El Amor es la realidad primera y también es la realidad última.

Según como yo lo entiendo, según como yo lo vivo, no hay vidas pasadas, sencillamente no puede haberlas… ¡porque no hay pasado! El pasado no existe. El verdadero tiempo no es el tiempo cronológico sino el tiempo multidimensional. Si por un casual hubiera vidas pasadas, éstas nunca se repetirían. Nunca nadie te puede ‘condenar’ a repetir una vida o varias vidas porque sencillamente la vida no se repite. Nunca una vida se puede repetir. Cada vivencia es irrepetible, por eso no puede haber reencarnación en el sentido clásico dado que es imposible que nada se repita. Nunca hay nada igual a lo anterior, todos son ‘variaciones’ inacabables de lo mismo, es decir Dios y sus infinitos rostros.

La Vida no te castiga con vidas sucesivas. No hay vidas sucesivas, lo que hay es solamente este suceder de la Vida.

Sé que lo que digo descoloca a algunas personas, especialmente a ‘los terapeutas’ que muchas veces ven en las ‘dolencias’ de sus pacientes ‘las huellas’ de vidas pasadas. No discuto su experiencia clínica, pero hay que matizar algunas cosas. La mayoría de las veces indagar en las causas te aleja del núcleo del que nace la verdad. Cada vez se elaboran más teorías, sin embargo cada vez estamos más alejados de la esencia.

Puedes decir que no sabes qué cosa es esta de vivir, dilo sin miedo, yo mismo lo digo ahora contigo, pero no digas o pienses que por dejar ‘cosas pendientes’ te espera otra reencarnación, eso en realidad tiene que ver con los exámenes y con las pruebas académicas y con las muchas ‘cargas’ que las religiones nos han impuesto a nivel psicológico, pero no con Dios y con su infinito Ser.

No venimos aquí a este plano a través de sucesivas reencarnaciones. Si quieres puedes decir que a la vez que estamos ‘aquí’ estamos también ‘allí’ y ‘más allá’ pues estamos desplegados ‘en paralelo’ y de forma sincrónica (a la vez) en otros muchos planos dimensionales. No toda nuestra vida se desarrolla aquí; toda esta vida que vivimos no está plantada en esta huerta de la Tierra, aquí tenemos solamente unos tomates, pero las zanahorias, los puerros, las coles, el perejil y los guisantes los tenemos en otras ‘huertas celestiales’ (en otros planos dimensionales). En la nueva visión multidimensional es imposible plantearse la reencarnación, ¿cómo vas a reencarnarte si te ves viviendo ya en muchos planos al mismo tiempo?

Haced la prueba. Preguntad a alguien que crea en la reencarnación: "¿Qué es lo que se reencarna?". No sabrá responderos; y es que si la persona y la personalidad desaparecen con la muerte, ¿qué es lo que de verdad se reencarna? ¿Cómo se va a reencarnar el espíritu si el espíritu es eterno y no está sujeto a ningún tipo de evolución temporal? ¿No será que es el ego el no quiere irse de este plano y por eso se inventa la reencarnación?

Si llevas una vida miserable, ¿quieres reencarnarte para seguir llevando una vida igual de miserable? Y si llevas una buena vida, habrás comprendido ya que la Vida no es algo que te pertenece, eres tú el que perteneces a la Vida.

Nunca desaparecemos del todo, en realidad nunca nos vamos totalmente de este plano dimensional; los muertos viven aquí también, sólo que bajo otra apariencia, así que no puede volver aquí el que nunca se ha ido.

En lo eterno no hay nada que tenga fin. Una vida nunca tiene fin, aunque el cuerpo ya no esté presente en este plano dimensional. Todo es vida para siempre.

La idea de la reencarnación no es más que miedo a la muerte, miedo a desaparecer. La mente humana ha sentido la necesidad de crear esta idea porque tiene un miedo atroz a desaparecer completamente. Para ese miedo se puede ingerir esta medicina que puede ir condensada hoy en una pastilla de cinco frases: “Tú no morirás nunca. Tu esencia no desaparecerá jamás. Pertenecemos siempre a la Existencia y a ella vamos a seguir perteneciendo. Fíate de una vez. La Vida (Dios) sabe muy bien lo que hace”.