La teoría ya te la sabes



De sobra sabes ya la teoría, has leído y has escuchado cientos de veces las mismas cosas, ya lo sabes casi todo, ahora sólo queda vivirlo, que esa inmensa teoría se convierta en algo verdadero porque de otra forma te convertirás en un ‘recitafrases’. Ninguna palabra te sacará del atolladero si es que estás en él, del atolladero se sale sin palabras, sin conceptos de ninguna clase. Deja de reenviar contenidos que ya todo el mundo conoce, deja por un rato las conspiraciones porque la mayoría son chismes para que estés entretenido, deja la política y sus miserables embrollos.

El ego se toma las historias muy en serio, y se las toma tan en serio porque esas historias le vienen muy bien para esconderse tras ellas. Sin historias el ego se acaba. Se puede vivir sin historia, se puede vivir sin historias, entonces ya no hay teoría, entonces sólo hay vida, vida que brota sin más, vida presente, vida que está más allá del drama y del sentimentalismo, más allá de los juicios y de las opiniones. El ego piensa que ha de estar en un estado constante de elección, pero eso no es verdad; al igual que sucede en la película Mátrix, si te dan a elegir entre la píldora roja o la píldora azul, no elijas ninguna, permanece libre. La mente nunca sabe hacia dónde va. No sigas a la mente. No sigas a nadie.

Que el verano se meta por fin en tus venas y te deje viviendo en un santo vacío.







Carta a los masones y a los miembros de otras sociedades secretas



Desde hace unos cuantos años conozco a varios masones, esos masones son de distinto grado dentro de la escala que ellos tienen establecida, todos son brillantes en lo suyo, sin embargo en lo profundo como que no te puedes fiar de ellos. Sí, lo digo claramente, no son de fiar. Y no lo son no porque sean malas personas, no son de fiar porque en realidad viven engañados, a quien vive engañado se le nota a la legua aunque él haga intentos por ofrecer aplomo y seguridad. Estos masones creen que saben, sin embargo ese conocimiento apenas les vale de nada.

La verdad no puede ser custodiada por unos pocos. La verdad no tiene dueño. La verdad es la Luz de la Conciencia Infinita que somos, esa Verdad Suprema no puede ser propiedad de nadie.

Están equivocados los que se creen en posesión de la verdad, si acaso estarán en posesión de algún tipo de conocimiento que les da poder o seguridad, al lado del poder y de la seguridad están siempre el control y la manipulación.

Si dentro de una estructura humana se tienen que establecer grados, es que esa estructura es una invención de la mente ya que el Espíritu que somos no tiene grados; la mente se puede estratificar, pero no la Conciencia ya que ésta no tiene estrato alguno.

Nadie se puede erigir en custodio de la verdad ya que la verdad no se deja custodiar por nadie. La verdad no se compra ni se vende, la verdad simplemente es. La verdad está disponible siempre para todos, sea cual sea su condición. Nadie puede organizar la búsqueda de la verdad porque la verdad no es una pieza de caza que se puede cobrar en una cacería.

Las religiones en su estructura interna son también sociedades secretas porque se basan en el secretismo y en la falta de transparencia.

La verdad no puede ser organizada por jerarquías o mediante escalafones, esa no es la verdad, eso si acaso será un negocio puramente humano disfrazado de altruismo y de amor por el conocimiento. El amor por el conocimiento no es el amor por la verdad.

La verdad no nace para unos pocos, la verdad no está destinada a unos que se dicen iniciados, la verdad es para todos y solamente se hace visible para los limpios de corazón.







Lo que eres no necesita educación



Lo que eres no necesita educación. La educación es para la persona, no para el Ser, y tú eres el Ser, eso no quiere decir que vayas por la vida pisoteando a los demás, no tiene nada que ver con eso. La educación ‘contiene’ a la persona, la introduce dentro de un molde, la empaqueta, hasta cierto punto podríamos decir que la somete, ciertamente la persona es como una fiera y la educación intenta amansar a esa fiera, pero es muy difícil amansar a una fiera, sobre todo si esa fiera es pura ficción como lo es la persona. La educación actual es un complejo sistema que no hace otra cosa que apuntalar al ego. ¿Y qué es el ego? El ego es la imagen que nos hemos hecho de nosotros mismos. Si toda imagen termina, termina también el ego. El ego busca siempre una situación a la que agarrarse, por eso cuando ya no hay situaciones a las que agarrarse, el ego se disuelve, esa es realmente la muerte, una muerte más real y más profunda que la del propio cuerpo. 

El Ser ha de permanecer completamente abierto y desnudo, sin forma alguna, sin nombre, sin referencia a lo que leíste o a lo que estudiaste y sin hacer caso a lo que te dijeron, y es que eso que dijeron de ti no eres tú ya que tú eres ‘algo’ que no tiene nombre, lo que eres no se puede definir. Entonces te preguntarán que por qué vives tan indefenso, te dirán que con esa falta de protección no se puede vivir, pero sabes ya que no tienes que defenderte de nada ni de nadie, no tienes que protegerte lo más mínimo. Sigue abierto y desnudo, camina limpio e inocente, no tengas ideas formadas sobre las personas y las cosas, vivete sin referencia alguna de cómo se darán las situaciones que te toca vivir. Recibe a la vida que llega sin ninguna estrategia y vacío de toda intención, de esa forma todo se presentará ante ti revestido de una hermosura nueva.








Cuando decimos



Cuando decimos que nos engañaron… lo único que se puede decir es que en el Ser profundo no hay engaño.

Cuando decimos que nos despreciaron…lo único que nos saldrá decir es que en el Ser profundo no hay desprecio.

No conocemos nada de las cosas, sólo conocemos su apariencia, pero el Ser que somos no es ninguna cosa ni es tampoco ninguna apariencia.







No dejes que te marquen como si fueses ganado


Ved el último anuncio de la cerveza española Mahou.

El anuncio está rodado en un bar casi en penumbra; un grupo de jóvenes charlan y beben alrededor de una mujer tatuadora, lo que se va viendo es que todos llevan tatuado el logo de la cerveza que se anuncia, es decir que todos llevan en la piel la marca de su amo, curiosamente la más tatuada es la propia tatuadora, lo que indica que siempre el carcelero es el más preso de todos; lo que se van diciendo unos a otros no son más que tópicos e inconsistencias, más o menos como sucede en las conversaciones de la vida cotidiana; la publicidad es una sarta de insultos que se lanzan a la cara del que la está viendo.

No te dejes tatuar, no te dejes marcar como si fueses ganado. Lo mismo que te dejas tatuar por una marca de cerveza, también te puedes dejar colocar un día un microchip, un código de barras o lo que sea; date descansos a lo largo del día con ese chip que llevas ya encima y que se llama teléfono móvil.

No te entregues a ningún dios. Eres ya Todo, sólo tienes que darte cuenta. No te dejes atrapar por lo sensorial pues lo que vemos sensorialmente no es para nada lo real. En la temporalidad todo aparece y desaparece, no te quedes con nada que tenga que ver con la materia pues todo te será arrebatado.

Sé completamente auténtico, pero no hagas el indio.

Si es verdad como dice Salvador Freixedo y otros que este Planeta es en realidad una granja humana, no es menos cierto que si sabes de verdad lo que eres, entonces ya no pertenecerás a ninguna granja. Despertar a la Luz de la Conciencia trae consigo salirse también del río de la vida de las formas y de las apariencias. No dejes que nada retrase descubrir el Ser que eres.








El ego nos hizo creer que...


El amigo que murió hace unos días vivió un último capítulo de su enfermedad realmente sorprendente, estando ya en coma profundo y habiendo dicho los médicos que su muerte era inminente, al cabo de dos días despertó y dijo a los familiares que rodeaban su cama: “Todo esto es un sueño. Somos todo luz”. Esencial sabiduría. Es como si la Vida a través de él nos hubiera traído 'eso' que tanto anhelamos conocer, es increíble que en esas ocho palabras esté casi resumido el paso del ser humano por esta Tierra.

Todo esto es un sueño, ¿alguien todavía lo duda? Quien detiene la mirada y ‘ve’, se da cuenta perfectamente de que todo esto es un sueño, lo que nos ocurre es que hay partes del sueño que nos gustan, lo mismo que hay otras que nos disgustan, y nos seguirán gustando unas y disgustando otras hasta que comprendamos de verdad que todo, absolutamente todo, es un sueño. Comprenderemos que todo es un sueño cuando el ego quede silenciado, hasta que el ego no se disuelva por completo todavía habrá partes que nos gustarán y otras que nos disgustarán mucho.

El ego nos hizo creer que las cosas ocurrirían si estábamos todo el día empujando con nuestra voluntad de hierro para que todo sucediese según la mente lo había planificado, pero es que nosotros no somos los hacedores de nada ya que nunca tenemos el control sobre ninguna cosa. Al pararnos, al detenernos, vemos con asombro que el yo individual no existe, es entonces cuando ese individuo raquítico deja de actuar y deja también de estar involucrado en todo, es entonces cuando caemos en la cuenta de que las cosas se hacen sin que uno las tenga que hacer, y es entonces también cuando vemos con claridad que cuando el ego muere… ¡tú sigues viviendo! Sigues viviendo no como una entidad individual sino como Ser, como Conciencia.

Es el ego el que no deja que 'lo otro' sea, es el ego con sus opiniones, con sus gustos y disgustos, con sus pensamientos, con sus preferencias, es el ego el que oculta que nunca hay nadie haciendo algo, es el ego con sus exigencias el que tapona 'lo que es', es el ego con su falsa capacidad para decidir, es el ego con sus eternos miedos, es el ego y su sello inconfundible: el individualismo.








Abre la puerta



Haz que calle todo lo conocido y abre la puerta a la inmensa luz de lo desconocido, ésa es la auténtica preparación para la muerte. 

Prepararse para la muerte no es otra cosa que vivir en la paz de la conciencia, quien muere en paz es porque esa paz ya habitaba dentro de él, una paz que no puede ser inventada por nada ni por nadie.



Dedico estas líneas a Jesús, fallecido hoy. Jesús, querido amigo, ya no será necesario saltar de rama en rama, ahora vas a estar siempre resguardado por el gran árbol de la eternidad.









El observador es lo observado



Recuerda que no es lo que vives, es eso que está detrás de todo lo que vives.

Cuando aún la vida no se ha presentado ante nosotros con toda su profundidad, ponemos mucho énfasis en vivir experiencias, incluso en acumularlas, como si las experiencias fueran el 'leitmotiv' de la propia vida; cuando nos vivimos de esa manera no damos importancia a la observación de las experiencias, y es que justamente ahí está la clave. Imagínate que estás observando una tormenta, notas el viento que la precede, notas también los rayos, los truenos, así como la lluvia posterior, lo importante no es la tormenta en sí, lo importante es la observación de la propia tormenta; tú no eres el que vive la experiencia de la tormenta y acumula esa experiencia para unirla a otras experiencias vividas, tú eres la pura observación de esa tormenta, eres eso que constata que lo observado eres tú mismo. La verdadera visión es la observación que ya no busca desplazarse a ningún lugar, que ya no busca resultado alguno. Tu Alma es de la misma sustancia que la Totalidad. Todo lo observado está en ti. El observador es lo observado.








Un proceso en tres fases



Nos pasamos muchos años intentando liberarnos de ALGO, quizás de una creencia, de un sistema de vida, de una ideología, de las injusticias… Nos podemos pasar también otro montón de años intentando liberarnos de ALGUIEN, quizás de una pareja con la que vivimos una estrecha relación, un jefe, un amigo, un familiar… sin darnos cuenta que de lo que se trataba era de liberarse de UNO MISMO. Liberarse de uno mismo es liberarse de todo lo que creíamos ser, da igual si nos dio por perseguir la riqueza material, el prestigio y la fama, o quizás el hecho de compararnos constantemente con los demás, por no hablar de la habitual identificación con el cuerpo y con la mente. La liberación significa liberarse de todo eso que pensábamos que era preciso llegar a hacer para ser alguien en la vida, liberarnos de cualquier proyección trazada por la mente, liberarse de la vida ilusoria, de la intelectualidad, así como de las banalidades del pensamiento mecánico. No te libras cuando intentas apartar lo que a ti llega de forma artificiosa, verdaderamente te libras cuando eres capaz de ‘ver’; ver es comprender, comprender es adentrarse ya en el camino firme de la sabiduría. 

Cuando nos liberamos de nosotros mismos aparece Eso que en verdad Somos.







Nos encontramos allí



¿Estás listo para conocer a Dios?
Entonces, ahora mismo, no toques nada,
ninguna idea, ni buena ni mala.
No te involucres en nada en absoluto.
Cualquier cosa que aparezca, solo déjala a un lado.
No te aferres a nada, incluyendo tu propia autoimagen.
Y no le des tanta importancia al dejar cosas.
En un momento dado las dejas a medida que llegan
pues no hay bolsillos para guardarlas.
Sé libre de toda implicación.
Sin nombre, sin molde, sin forma,
sin intención, sin sueños, sin aspiraciones.
Ni te mezcles ni te asocies con nada.
Si alguien viene y te toca en el hombro
y necesita ayuda urgentemente,
haz lo que sea necesario, pero no te identifiques.
Permanece internamente vacío. No se lo digas a nadie.
Cuando lo abandones todo, Él vendrá a tu encuentro. 
Conocerás a Aquel que es tu Ser.
Pero no serás capaz de hablar sobre ello.
No debe ser una experiencia que "tú" tienes.
El ser personal, el ego,
no debe sobrevivir a esta indagación, a este encuentro.
Así que no debe haber un alguien
que ha conseguido o logrado algo.
Sin nombre. Sin firma.
Deja que lo falso se queme o se desvanezca.
El maestro dijo: "Muere pero no estés muerto".
Lo que significa: muere a todas tus nociones personales de Dios, del mundo y de ti mismo.
Entonces encontrarás Eso que es No Nacido.
Este es tu Dios, tu Ser.
Haz esto.
Siéntate solo y simplemente permanece aquietado.
Esta es mi invitación.
No me hables a mí ni a nadie de esto.
Nos encontramos allí.


 -Mooji-











La función espiritual de los sueños



Magníficos cuatro minutos de Francis Lucille, magníficos por su sencillez y profundidad. Francis Lucille es francés y en este caso habla en inglés, así que los que lo necesiten pueden activar los subtítulos. Este es el resumen de lo que dice:

"La persona que actúa durante el día es diferente de la persona que actúa durante la noche, digamos que los sueños del día son diferentes de los sueños de la noche, aunque en ambos casos se trata también de sueños. Imagina que en tu vida diurna no estás casado y no tienes hijos, pero imagina también que en el sueño de la noche estás casado, tienes hijos y además te has divorciado cinco veces. Lo primero que hay que decir es que la Conciencia es la misma en ambos casos, el Yo profundo es exactamente el mismo, pero la identificación es diferente, también el cuerpo es diferente pues el cuerpo del día es diferente del cuerpo de la noche, por ejemplo a veces en la noche sientes que tienes alas y que vuelas; durante el día te identificas con unas cosas, durante la noche te identificas con otras, sin embargo LA CONCIENCIA ES LA MISMA. No somos el ego del día ni tampoco somos el ego de la noche, somos la Conciencia y no las cosas con las que nos identificamos. Esta sería pues la función espiritual del sueño, darnos la posibilidad de conocer nuestra naturaleza real que no es ni la naturaleza del día ni la naturaleza de la noche, sino la Conciencia que unifica ambos estados”.


La conciencia es una hoja en blanco sobre la que LA VIDA DIBUJA, los trazos dibujados van apareciendo, sin embargo el blanco de fondo sigue ahí, al final el dibujo está ya hecho y el blanco de la hoja sigue estando y siempre estará. La conciencia es esa hoja en blanco donde todo aparece y donde todo desaparece.








Como el niño



Como el niño que se entretiene con sus juguetes y se olvida del hambre y hasta del dolor, así el sabio es feliz por haberse olvidado de las nociones de "yo" y "mío".


Shankara    (Vivekachudamani 537)










El pensamiento espontáneo y el pensamiento elaborado


El pensamiento espontáneo es el que nace natural y fresco, es un pensamiento hijo de la intuición; el pensamiento espontáneo no tiene el peso de la memoria; el pensamiento de un niño es siempre pensamiento espontáneo ya que un niño no maquina ni traza planes enrevesados; el pensamiento espontáneo no se ha de confundir con el pensamiento alocado o inconsciente; el pensamiento espontáneo es la pureza misma del corazón.

El pensamiento elaborado por el contrario es el pensamiento de la mente que mide y calcula. Ningún pensamiento elaborado mejora nunca nada, más bien lo empeora todo. Desde el pensamiento elaborado sólo pueden nacer respuestas limitantes y acciones limitadas, no así desde el pensamiento espontáneo ya que éste es la acción pura desinteresada.

El pensamiento elaborado se toma a sí mismo como algo independiente, por eso a menudo se convierte en un instrumento de defensa y a veces de agresión.

El pensamiento espontáneo sabe que no sabe nada de la vida, por el contrario el pensamiento elaborado cree que sabe, justo de ahí es de donde nacen los peligros, el mayor peligro sin duda es la soberbia.

No obstante lo que eres es anterior a cualquier pensamiento, ya sea el pensamiento espontáneo o elaborado. Eres el Todo, eres la Conciencia infinita, esa es la sabiduría escondida a los poderosos y revelada a los humildes de corazón. 







Disección del yo


Ayer me escribió una persona que quería saber mi opinión sobre la fiesta del orgullo gay que se celebra estos días en Madrid. No es relevante mi opinión personal pues la persona no es más que un simple artefacto mental, en realidad la persona no existe, la persona siempre dará una respuesta limitada. Lo que viene a continuación no nace de la persona, nace de otro lugar, nace de la intuición y sobretodo nace del amor que está más allá de cualquier apariencia. Lo que vas a leer no tiene nada que ver con estar a favor o en contra de algo, estar a favor o en contra de algo no es más que el simple reflejo de una mente condicionada.

Tú no eres eso que aparece en el mundo de la forma, tú no eres todo eso externo con lo que te identificas, ya sea que te identificas con unos gustos particulares condicionados que indican que prefieres acostarte con hombres, o bien con otros gustos también particulares y condicionados que indican que prefieres acostarte con mujeres. Tú no eres eso, tú te crees que eres eso, pero ese no es el yo profundo que te sustenta. Tu Ser interno no es homosexual ni heterosexual ni transexual, esa es si acaso la capa superficial que te tiene viviendo aún dentro del sueño de una mente ilusoria. Eres pura conciencia y no los devaneos de un cuerpo limitado en el tiempo.

Así que se acabaron los análisis de cara a la galería, se acabaron los tópicos, se acabó el enfrentamiento que nace del condicionamiento. ¿Y de dónde nace el condicionamiento? El condicionamiento nace del yo psicológico, por eso lo que hay que hacer es tratar de diseccionar a ese yo, así que pongámonos a la tarea, una tarea que requiere mucha honestidad y mucha profundidad. Este blog se ha estado preparando durante varios años para que los que lo lean lo puedan entender.

El yo psicológico no es más que un pensamiento de los muchos que vienen a la mente, en realidad el yo nace de la memoria, una memoria que tiene registros de una actividad determinada dependiendo de las filias y de las fobias que te haya tocado vivir a lo largo del tiempo.

El yo es un toro bravo que reacciona ante cualquier trapo rojo que le pongas delante, por eso el yo se defiende, el yo ataca, el yo se agita, el yo se angustia, y todo para garantizar su propia continuidad. El yo es el gallo en un gallinero lleno de pensamientos y de sentimientos ilusorios. El yo es un artefacto que vive de conceptos condicionados como 'soy gay', 'soy hetero', 'soy trans',  o soy cualquiera de las mil modalidades (todas condicionadas) que tiene la vida en la forma.

El yo es una energía artificiosa que construye la mente pensante, una mente que aún no sabe que el mundo de los sentidos externos no tiene consistencia alguna. El yo se considera un objeto separado del Todo cuando lo real es que está íntimamente ligado al Todo. 

El yo está siempre instalado en la reacción en vez de en la escucha, y es que sin escucha no hay vida; la vida verdadera es una escucha que no tiene límites.

El yo es una defensa ante el miedo que da no ser nada ni nadie; te has ido construyendo un yo porque aún no has acertado a comprender la esencia de esta vida que te está viviendo. La verdadera identidad no consiste en ir cambiando de apariencia externa, la verdadera identidad, que es habitar en el Ser interno, hace que puedas escapar de la cárcel de las formas y vivir en la esencia de lo que eres.

Nunca hay libertad si te reconoces como un yo particular, la libertad viene cuando te reconoces como silencio, un silencio que hace nacer lo real, el nacimiento de lo real te hace ver todo como es y no como crees que es.

El yo psicológico está lleno de imágenes, sin embargo el yo profundo no juega ya con ninguna imagen, con ninguna proyección. Tú no eres ese cuerpo ni esos abalorios que te pones, no eres eso que te dijeron que eras, no has sido nunca libre para elegir nada, en realidad nunca elegiste ninguna cosa; la persona está siempre atada de pies y manos, no así su Ser interno.

Cuando el yo colapsa cesan todos los significados ocultos de lo que pasa y sólo queda eso que pasa, es decir lo que es. Lo que es no necesita de ninguna máscara.

El yo psicológico no puede realizar nunca ningún cambio, los auténticos cambios no suceden nunca a través de ningún proceso mental.

El Ser no tiene nunca nada que reivindicar, el Ser no tiene ni orgullo ni rabia ni pena ni tristeza, al Ser nunca le ha sucedido nada; el Ser interno camina siempre sobre las aguas de cualquier circunstancia.

Un fuerte abrazo.








Dos tipos de artistas



Es fácil ver que hay dos tipos de artistas. Están los artistas que no hacen otra cosa que afirmar su personalidad, son estos artistas los que se dejan llevar por una mente especulativa ya que piensan antes que nada en la repercusión mediática de lo que hacen, también en la fama de su obra, y por supuesto que en su vida casi todo está encaminado a ver cuánto dinero van a ganar; y están los otros artistas, los que se mueven por pura inspiración, esos que nunca tienen en cuenta las cuestiones materiales, estos artistas son los que de verdad nos asombran, ¿por qué será que son estos últimos los que casi siempre mueren pobres y olvidados?

Una cosa es la expresión artística, otra muy distinta el objeto artístico. En la expresión artística no hay ninguna finalidad, de hecho todos somos artistas, que es lo mismo que decir que todos llevamos un artista dentro, un artista nacido de forma espontánea sin ningún tipo de formación académica ni de proyección hacia el exterior, un artista que no busca nada y que no quiere nada; cosa muy distinta es el objeto artístico, y es que el objeto artístico es por lo general ‘algo’ que se ‘extrae’ de la vida para especular con ello, especular quiere decir que ese objeto va a suponer la realización para alguien, puede suponer también una ganancia económica, y por supuesto puede suponer prestigio y fama. La naturaleza siempre nos maravilla por su inigualable expresión artística, es sin duda la más honda expresión porque en la naturaleza no hay ningún autor que reivindique nada, no escuchamos a nadie decir “esa montaña la he hecho yo o ese río es obra mía”, por el contrario en el objeto artístico siempre está la firma de ese yo persistente que necesita reafirmarse a cada paso. Un niño es pura expresión artística, sin embargo el niño no genera objetos artísticos pues la mente del niño no es una mente especulativa, así es la pequeña pintura que adorna este apunte, una pintura hecha por un maravilloso niño, un artista por los cuatro costados. Es hermoso ver cuando un artista no se considera artista, es hermoso también ver que ese artista no firma lo que hace porque entiende que todo es arte sin nombre, sin duda el verdadero arte del futuro.








La conciencia




La investigación sobre la conciencia es una investigación muy importante para el ser humano. La conciencia no es una entelequia o una simple abstracción, la conciencia es lo que nos constituye. La transformación del ser humano pasa por conocer a fondo lo que es la conciencia, sin embargo no es una investigación sencilla, y no lo es porque requiere de una gran predisposición y de un alto nivel de entrega. Pocas personas he conocido que estuvieran interesadas de verdad en el estudio de la conciencia, he conocido a novelistas, también a poetas, a psicólogos, he conocido a científicos, a filósofos, pero a muy pocas personas vi que indagaran a fondo sobre la conciencia. Lo que viene a continuación es una pequeña cosecha particular acerca de la conciencia, algo que presento muy resumido y que fue naciendo a lo largo de las semanas y de los meses de este último año; creo que hay que leerlo varias veces ya que la comprensión profunda de algunos aspectos lleva su tiempo. No hay prisa, nunca la hubo.

*No hay pasos que te lleven a la conciencia porque ya estás en ella. La conciencia actúa todo el tiempo; la conciencia actúa por sí sola sin ningún resorte psicológico que la controle, es decir que la conciencia no es controlada por el ser humano. Nunca asocies conciencia con individualidad, en la conciencia no hay nunca nada individual aunque a veces lo parezca.

*No es que el ser humano tenga conciencia, es que el ser humano es una expresión de la conciencia.

*¿Cómo es que somos conscientes de la conciencia? Si somos conscientes de la conciencia es que hay 'algo' que mira a la propia conciencia y que está siempre detrás del último resorte que observa. Somos lo que mira que mira que mira la conciencia, es decir que en realidad la conciencia es el último resorte que mira todas las cosas.

*Nos parece estar viviendo la vida, sin embargo somos “eso” que atestigua la vida que estamos viviendo, de hecho sin ese ‘atestiguar’ no hay vida como tal. Cuando la voz interna dice “Yo Soy” es un “Yo Soy” que se escucha en todos, no en un ser humano en particular.

*Sin la conciencia no te puede ocurrir nada pues es la conciencia la que mira la vida, sin embargo eso que ocurre no tiene nada que ver con la conciencia.

*La conciencia aflora siempre que hay desnudez en la mente.

*Los seres humanos tenemos cuerpos distintos, sin embargo la conciencia es la misma en todos esos cuerpos, por eso la individuación es un espejismo más de esta vida en la forma.

*Tú eres ese Ser que se reconoce como el Ser que Es. Eso es la conciencia.

*La conciencia es un prisma que lo ve todo desde dentro. 

*La conciencia es inmaculada desde el punto de vista moral. La conciencia no tiene pasado, no tiene presente, tampoco tiene futuro. La conciencia no vive ninguna experiencia, la conciencia es tan sólo ‘el resorte’ que mira todas las experiencias. Las experiencias no quedan registradas en la conciencia. No confundir memoria con conciencia, la memoria es una parte del cerebro mecánico, la conciencia nunca deja huella en la memoria.

*No salimos del sueño hasta que no somos conscientes de la conciencia.

*Recuerda: no eres un individuo, eres la conciencia no localizada y siempre radiante.

*¿Qué se quiere decir cuando se dice “un nuevo nivel de conciencia”? No hay propiamente nuevos niveles de conciencia porque la conciencia no tiene niveles ya que es una única y lo contiene todo, lo que ocurre es que en un momento dado vemos como falso o desfasado el nivel de conocimiento que teníamos hasta ahora, o dicho de otro modo: cuando el conocimiento acumulado se derrumba, justamente a eso lo llamamos “un nuevo nivel de conciencia”. Cuando decimos “fulanito tiene un nivel de conciencia muy alto”, en realidad estamos queriendo decir que todo el conocimiento acumulado en esa persona se vino abajo; cuando el conocimiento colapsa, en ese momento irrumpe la conciencia.

*Vivir no es más que un juego donde la conciencia (única y global) se encuentra con ella misma.

*El ruido de la identificación es el que a menudo oscurece la luz de la conciencia, por eso en el silencio el individuo se disuelve y sólo queda el Uno, es decir la conciencia unitaria.

*Los que más disfrutan del mundo son los que ya saben que son conciencia. Si te dedicas a disfrutar pensando que eres un cuerpo, todo son frustraciones, sin embargo si te ves como el Ser que eres, el disfrute no conlleva ningún apego a nada, seguramente eso es a lo que Machado se refería cuando dijo aquello de 'viajar ligeros de equipaje'. 

*Cuando dormimos por la noche no hay consciencia, sin embargo sigue habiendo conciencia; no hay ningún instante en el que no haya conciencia; cuando un cuerpo muere la conciencia sigue estando, y es que la conciencia no depende de nada externo o fenoménico; los períodos de nuestra vida en los que nos hemos sentido más perdidos han sido períodos con poca consciencia pero con la misma conciencia de siempre. La conciencia no aumenta, tampoco disminuye.

*Cuando alguien muy instruido habla, es la misma conciencia la que está hablando y es también la misma conciencia la que está escuchando, lo que quiere decir que no hay maestros ni discípulos, sólo hay conciencia viviente.

*Al vivir aún dentro del sueño, estamos arrebatados por todo lo que ocurre, por todo eso que ‘nos pasa’ y que ‘no nos deja vivir’, pero el que sale del sueño comprende de una forma muy profunda que en la conciencia nunca ocurre nada. La conciencia es tan sólo el espejo en el que se reflejan todas las cosas. La conciencia existe sin que haya un ‘yo’ que la mire.

*La vida es un sueño que tiene movimiento, sin embargo la conciencia no tiene movimiento alguno. Mientras vivimos caemos en la trampa de pensar que es el ‘yo’ el que dirige la vida, cuando para nada es así ya que es la vida la que en todo momento está por encima del yo, o mejor habría que decir que es la vida la que en todo momento abraza al yo. El yo hace como que pilota un extraordinario avión que es la vida, sin embargo el yo jamás podrá pilotarlo pues ese avión excede las capacidades siempre limitadas del yo.

*Concienciación no es conciencia; puedes estar muy concienciado acerca de algo pero no estar viviendo de verdad en la conciencia; vivir en la conciencia es presenciar eso sagrado que está detrás de todas las cosas.

*La vida en la Tierra no es un error ni un fallo, la vida en la Tierra es un juego, un juego al que juega la conciencia. La conciencia juega a que llora y sufre, a que es un ego, juega también a que es la alegría, sin embargo todo eso no es más que un gran juego de formas, así es la vida en la Tierra.

*Fíjate en una enfermedad; una enfermedad es algo que le ocurre al cuerpo, sin embargo el Ser, es decir la conciencia, no padece nunca enfermedad alguna. Y algo muy importante: la conciencia no está atrapada dentro del cuerpo. El Ser no es prisionero de ningún cuerpo. El Ser está en todas las cosas al mismo tiempo. La conciencia es ilimitada. La conciencia está siempre más allá de cualquier situación. No es que tengas que morir para ver lo ilimitado de tu conciencia, es que lo puedes ver ya ahora mismo. Si mueres para la mente, entonces nacerás para la conciencia. Tu naturaleza real es completamente autónoma y está libre siempre de cualquier estado por el que te toque pasar.

*Si vives en la conciencia no tienes que estar preocupado por la vida que te toca vivir, estarás preocupado siempre que vivas en base a tus proyecciones mentales. Cuando ya no manipulas con la mente nada de lo real, entonces ya no tienes nada que temer, pero si aún vives con engaños y manipulaciones, el temor será constante.

*A través de un cristal puedes ver las cosas del otro lado de ese cristal, pero a través de un espejo no ves las cosas que están al otro lado sino que ves al que ve. La conciencia es un espejo multidimensional donde puedes ver al que ve, por eso podemos ser conscientes de la conciencia.

*Vivir no es otra cosa que tomar conciencia...de la conciencia.

*La conciencia es infinita, igual que la vida.








El Gran Silencio



Hoy hace diez años que murió mi madre, un tiempo más que suficiente para poder ver si hay ‘algo’ que se haya ido destilando en todo este tiempo. Y sí que lo hay. Lo que se ha ido destilando es una enseñanza muy sencilla, una enseñanza que hoy me atrevo a poner en palabras a pesar de que la enseñanza en sí llegó sin ninguna palabra. La desnudez para esta investigación ha sido total, y lo sigue siendo.

Parece que sabemos algo sobre la muerte, sin embargo apenas sabemos nada, hay científicos que dicen que en treinta años la muerte física estará superada pero de eso hay que desconfiar, y es que antes de superar algo primero se ha de saber qué es ese algo, y sobre la muerte no sabemos prácticamente nada, y no sabemos casi nada porque es la mente la que intenta desentrañar lo que es la muerte; nunca la mente limitada podrá conocer ese vasto e ilimitado territorio que es la muerte, por eso lo mejor es situarse como el que nada sabe, así es como me he vivido en todos estos años.

La muerte no se puede comprender con la mente, la muerte excede con mucho la capacidad del conocimiento del que disponemos; como la muerte no se puede comprender a través de la mente, la mente tiende a llenarse de miedo a lo desconocido, y es que todo lo que no comprendemos nos sitúa siempre cerca del miedo; la “M” de muerte se convierte en “M” de miedo, cuando bien podría convertirse en “M” de misterio. La muerte es un misterio, un gran misterio, jamás un misterio puede ser comprendido, con los misterios no se puede hacer nada, absolutamente nada, si acaso contemplarlos. 

Todo lo que piensas que eres morirá, eso que piensas que eres es algo que nace en el tiempo y que muere también en el tiempo. La muerte no tiene nada que ver con las creencias, las creencias son las que construyen las películas alrededor de la muerte, pero la muerte no es ninguna película, si acaso la muerte es el fin de todas las películas.

En la muerte lo único que muere es el "yo", y es que el cuerpo parece que muere pero en realidad no muere ya que simplemente sufre una transformación, y por supuesto la Conciencia no muere porque su naturaleza es inmutable. 

Antes del nacimiento del cuerpo físico no había un “yo”, no había persona ni personalidad, después de la muerte del cuerpo el yo se disuelve, por eso se puede decir que vamos al lugar de donde vinimos, vinimos del Vacío y hacia el Vacío nos encaminamos, es tan sencillo que casi asusta de lo simple que es. Y no es que vayamos viajando hacia ese Vacío, es que estamos ya en Él. Ese vacío no es algo tétrico o aniquilador, ese Vacío está a rebosar de puro Amor incondicional. Y eso está aquí ya. Y nos inunda.

Todas las teorías sobre la vida después de la muerte no son más que simples montajes del yo para poder seguir viviendo. Después de la muerte ya no hay historias que tengan que ver con esta vida en la forma, después de la muerte sobreviene el Gran Silencio. El “yo” es una forma y con la muerte del cuerpo todas las formas se disuelven. La muerte es la plenitud y la plenitud no incluye ya a la persona. La Vida puede vivir sin ti. 

Antes de nacer ya habías nacido. ¿Cómo pude ser eso? Sí, antes de nacer ya habías nacido porque la Conciencia no nace cuando el cuerpo nace; en el momento de nacer no nace la Conciencia, la Conciencia ya Es sin tener que nacer; tampoco la Conciencia muere cuando el cuerpo muere. En el momento de nacer la Conciencia ya está y cuando el cuerpo muere esa Conciencia sigue estando. En el momento de morir la Conciencia no muere porque nunca nació, y lo que no nació no puede morir. La Conciencia no está sometida al nacimiento y a la muerte. La Conciencia es siempre y en todo momento, la Conciencia es siempre más allá del tiempo y del espacio. La Conciencia es eternidad. Es eternidad lo que somos. La Vida es eterna y nosotros somos la esencia de esa Vida eterna que es el fundamento de todo lo que conocemos. 

No habitamos dentro de una realidad que tengamos que comprender o desentrañar, habitamos dentro de un inmenso Misterio, el Misterio de la Vida, un territorio simple y estable que nos dice que la naturaleza de lo que somos está siempre más allá del entendimiento.

Los vivos y los muertos tienen la misma Vida. Un vivo no tiene más vida que un muerto, un muerto no tiene más vida que un vivo. La Vida es la misma para todos ya que Todo es Vida. En realidad los muertos no mueren porque están inscritos siempre dentro de la Vida. Los vivos y los muertos están por igual viviendo en el gran útero de una Vida que nunca acaba.

Para el que sabe que todo es Vida, la muerte no tiene ya ningún significado.

Todo es una Fuente que mana, no hay nada más que esa Fuente, su agua clara se vierte por todos los rincones.








De Ser a Ser



Revisa tu imagen de madre, revisa tu imagen de padre, de hermano, de hermana, de marido, de esposa, de amante, de maestro, de discípulo, de novia, de novio, de hijo, de hija, de amigo, de amiga, o lo que quiera que crees que eres. Libre de toda identificación, libre de cargar con una imagen petrificada que ha sido insertada en la mente a través de la educación y de las costumbres, libre de tener que cumplir con un rol establecido, libre de todo lo que signifique posesión del tipo que sea, y es que estando a solas todavía seguimos proyectando una imagen de nosotros mismos, una gran carga sin duda; las imágenes que construimos en la mente son las que nos impiden ver, y es que como dice Jean Klein en su libro “La sencillez del ser”, “sólo cuando el contacto no es ya entre dos imágenes, sino entre ser y ser, es posible la comunión. Entonces hablamos de amor”.










Saturación en el mercadillo espiritual


Un buen número de personas habéis escrito porque os habéis sentido conmovidos con la enseñanza de Tony Parsons. No me extraña. Su mensaje sencillo y radical remueve mucho. Lo sencillo desarma porque en lo sencillo no hay telas de araña.

La propuesta de Parsons supone el fin de la búsqueda espiritual tal como la conocemos, el fin también de eso que llamamos ‘maestros espirituales’, y sobre todo el fin de la mitomanía actual con respecto a tanto maestro espiritual. El mercadillo espiritual empieza a estar saturado, más de uno ya se habrá dado cuenta. Los que se autoproclaman ‘maestros espirituales’ no pueden añadir nada nuevo a eso que llamamos la verdad última, y es que nadie puede ofrecer nada nuevo con respecto a lo esencial pues nadie puede añadir algo a lo que Es. Lo que Es ya está completo. El Todo ya está lleno. Al Todo no le falta ni un ápice. Lo que Es ya Es y no necesita ser más para poder ser.

La tesis de Parsons es muy sencilla: liberarse de la ilusión de sentirnos individuos separados del Todo. La iluminación no puede conseguirse porque... ¿cómo vamos a conseguir Eso que ya somos? 

El mensaje de Parsons no ofrece nada al individuo porque el individuo no existe. La idea de ser un individuo es un sueño que nos hace caer una y otra vez en el laberinto del propio sueño. Es cierto que existe un yo psicológico que es de utilidad para vivir esta vida en la forma, pero de ninguna manera ese yo psicológico está separado de un Todo que siempre nos contiene, dicho con otras palabras: la ola es siempre el océano, no hay ninguna ola separada del océano inmenso.

El mensaje de fondo de Tony Parsons no es muy distinto a los mensajes de la sabiduría perenne: la naturaleza del Todo no puede ser conocida, así que no te afanes por llegar a conocer a Dios con la mente porque nunca lo lograrás. Lo limitado no puede conocer lo ilimitado. No hay personas iluminadas porque la persona como tal no se puede iluminar. No hay personas iluminadas puesto que todo está ya iluminado, todo está dentro de la Luz. Existe la iluminación pero no hay nadie que esté iluminado, es decir que existe sólo el océano, no esas pequeñas olas individuales que dicen ser el océano. Ninguna ola vive separada del océano.

El Ser siempre Es. Uno de esos a los que llamáis místicos y que esté viviendo la más fabulosa experiencia mística no puede añadir nada nuevo al Ser pues el Ser ya lo es Todo, el Ser no se puede completar porque ya está completo.

Nuestro cerebro construye de continuo un artefacto artificial llamado “yo”, pero ese “yo” no es más que una película de ficción, un objeto que se vive separado del Todo que nos constituye. El "yo" en realidad es una aberración, pero no hay que ponerse dramáticos con esta aberración ya que es en el dramatismo donde el yo encuentra uno de sus escondites preferidos.

El “yo” vive lleno de esperanzas y de sueños pensando que lo que está por llegar le completará, sin darse cuenta de que lo que Es ya está completo, de que todo está ya realizado. Sanos o enfermos, vivos o muertos, tristes o alegres, es Ser siempre Es, así que nadie te salvará porque todo está ya salvado. La vida es pura salvación.

La eternidad nace cuando morimos a eso que creemos ser. Cuando mueren las creencias, entonces nace la fe, la verdadera fe.

Con Parsons llegan la risa y la alegría, cómo no vamos a reírnos si viviéndonos y sabiéndonos eternos jugamos a la provisionalidad y jugamos también a que todo se acaba cuando sabemos perfectamente que nada nunca termina. Nada puede terminar porque nunca nada ha empezado. Lo eterno no comienza nunca, por eso tampoco acaba. Comienza y acaba sólo lo temporal, y ni eso.

La idea del esfuerzo personal es una idea limitante y aprisionadora, eso no quiere decir que no estudies una carrera o que no aprendas un oficio si es que tienes ganas de aprenderlo, la idea del esfuerzo se refiere a que desde el punto de vista del sentido de la vida NO HAY NADA QUE ENCONTRAR. La idea de un sujeto que tiene que alcanzar un objeto no tiene ningún sentido. No vamos hacia ti morada santa, y no vamos hacia ti morada santa porque somos la santa morada donde el Amor tiene formado ya su nido. Somos el Amor desde siempre y para siempre. Todo el Amor está aquí...y siempre estuvo.

Si te sientes un sujeto todo lo demás lo vivirás como un objeto, y es ahí cuando te vives separado ya que eres el sujeto que está siempre buscando objetos de todo tipo, por eso piensas que eres una persona y que el mundo y la vida giran alrededor tuyo. Es cuando te sientes separado que te pones a buscar. La mayoría de los maestros espirituales hablan a individuos que se perciben separados, además muchos maestros se perciben a sí mismos también como separados, es la eterna cantinela de alguien que nos dice que pongamos nuestra energía en conseguir algo más, por eso es que quieres ser más feliz, quieres tener más dinero y quieres estar más sano, por supuesto quieres ser también más espiritual, ser más santo, acumular conocimientos de todo tipo, y eso no es más que seguir viviendo dentro del bucle de un sueño que no acaba nunca.

Mientras estamos fascinados con nuestra sensación de individualidad no estamos en el percibir puro, no estamos aún viviendo la verdadera vida.

La búsqueda es ya lo buscado. La búsqueda no es algo distinto de lo que Es. Cuando buscas a Dios es Dios buscándose a sí mismo ya que no hay un individuo que busque nada.

Cuando un día a tu cuerpo le duela algo, es la Vida misma la que está sintiendo a través del cuerpo, verás entonces que ya no es algo que te sucede a ti a través de tu pensamiento, ese día verás que la liberación tiene lugar cuando dejas de identificarte. 

Lo único que hay es La Vida, todo lo demás son invenciones de la mente.

Cuando las cosas ya no le pasan a la persona todo es asombroso, justamente eso es vivirse como niños, y al vivirse como niños un Reino desconocido comienza a nacer en lo más profundo del corazón.