Abre la puerta



Haz que calle todo lo conocido y abre la puerta a la inmensa luz de lo desconocido, ésa es la auténtica preparación para la muerte. 

Prepararse para la muerte no es otra cosa que vivir en la paz de la conciencia, quien muere en paz es porque esa paz ya habitaba dentro de él, una paz que no puede ser inventada por nada ni por nadie.



Dedico estas líneas a Jesús, fallecido hoy. Jesús, querido amigo, ya no será necesario saltar de rama en rama, ahora vas a estar siempre resguardado por el gran árbol de la eternidad.