El observador es lo observado



Recuerda que no es lo que vives, es eso que está detrás de todo lo que vives.

Cuando aún la vida no se ha presentado ante nosotros con toda su profundidad, ponemos mucho énfasis en vivir experiencias, incluso en acumularlas, como si las experiencias fueran el 'leitmotiv' de la propia vida; cuando nos vivimos de esa manera no damos importancia a la observación de las experiencias, y es que justamente ahí está la clave. Imagínate que estás observando una tormenta, notas el viento que la precede, notas también los rayos, los truenos, así como la lluvia posterior, lo importante no es la tormenta en sí, lo importante es la observación de la propia tormenta; tú no eres el que vive la experiencia de la tormenta y acumula esa experiencia para unirla a otras experiencias vividas, tú eres la pura observación de esa tormenta, eres eso que constata que lo observado eres tú mismo. La verdadera visión es la observación que ya no busca desplazarse a ningún lugar, que ya no busca resultado alguno. Tu Alma es de la misma sustancia que la Totalidad. Todo lo observado está en ti. El observador es lo observado.