El pensamiento espontáneo y el pensamiento elaborado


El pensamiento espontáneo es el que nace natural y fresco, es un pensamiento hijo de la intuición; el pensamiento espontáneo no tiene el peso de la memoria; el pensamiento de un niño es siempre pensamiento espontáneo ya que un niño no maquina ni traza planes enrevesados; el pensamiento espontáneo no se ha de confundir con el pensamiento alocado o inconsciente; el pensamiento espontáneo es la pureza misma del corazón.

El pensamiento elaborado por el contrario es el pensamiento de la mente que mide y calcula. Ningún pensamiento elaborado mejora nunca nada, más bien lo empeora todo. Desde el pensamiento elaborado sólo pueden nacer respuestas limitantes y acciones limitadas, no así desde el pensamiento espontáneo ya que éste es la acción pura desinteresada.

El pensamiento elaborado se toma a sí mismo como algo independiente, por eso a menudo se convierte en un instrumento de defensa y a veces de agresión.

El pensamiento espontáneo sabe que no sabe nada de la vida, por el contrario el pensamiento elaborado cree que sabe, justo de ahí es de donde nacen los peligros, el mayor peligro sin duda es la soberbia.

No obstante lo que eres es anterior a cualquier pensamiento, ya sea el pensamiento espontáneo o elaborado. Eres el Todo, eres la Conciencia infinita, esa es la sabiduría escondida a los poderosos y revelada a los humildes de corazón.