Catalaespaña

La vicepresidenta del gobierno de España Soraya Sáenz de Santamaría 
y Oriol Junqueras, vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, sentándose 'a negociar'.


Días feroces estos en una buena parte de la península ibérica, en un extremo de la soga hay unos que tiran muy fuerte del lado de Cataluña, del otro hay otros que tiran fuerte para el lado de España, pero por más que se esfuerzan en tirar, las cosas tienden a juntarse, y tienden a juntarse porque en su origen no están separadas, en realidad nada está separado de nada, tan sólo las palabras que estos días se lanzan hablan de separación, pero esa separación no es real. En un paseo ayer en la tarde vino a la mente ese nombre compuesto que habla de esa no separación: "Catalaespaña". Puedes reírte. Hay que reírse.

No deja de ser chocante ver estos días a muchos catalanistas negando sus profundas raíces españolas, al igual que es del todo chocante ver que en ciertas zonas de España se insulta a los catalanes por sistema. Los unos y los otros están tan inflamados por la brutal propaganda lanzada desde ambos lados, que es imposible el más mínimo razonamiento, por eso os recomiendo que no discutáis sobre este asunto político, no perdáis el tiempo, en un asunto tan visceral más vale estar un poco alejados.

Muchos habéis preguntado a lo largo del verano, y especialmente en estos primeros días de septiembre, sobre el proceso de independencia en Cataluña. Desde el punto de vista táctico se trata de una estudiada partida de ajedrez, de eso no cabe ninguna duda, es una partida de ajedrez estudiada y hasta cierto punto pactada por parte de los dos bandos. Ved esta noticia de hace poco más de un mes y entenderéis un poco de qué va el asunto, en la noticia se dice que la Generalitat pagó una deuda al Estado de más de 1.000 millones de euros con un crédito del propio Estado, y es que una cosa es lo que los políticos pactan entre bastidores y otra muy distinta lo que después se ofrece al pueblo, es un juego finamente tramado, no caigáis en la trampa de creeros nada, entre la pastilla roja o la pastilla azul, no tienes por qué elegir ninguna. Mantente libre, esa es en realidad la verdadera independencia.

A los dos bandos les interesa mucho que la cuerda se tense, al bloque nacionalista le interesa ya que quieren conquistar escaños en las más que probables nuevas elecciones catalanas cuya convocatoria estaría a la vuelta de la esquina, y al centralismo español le interesa porque quieren armar un bloque no nacionalista que detenga la escalada independentista de estos últimos años. Todo para que al final haya una negociación –muy dilatada en el tiempo- donde se instaure un pseudofederalismo que viene ya siendo anunciado, un pseudofederalismo que más o menos sería quedarnos como estamos sólo que usando otro tipo de terminología, en vez de comunidades autónomas se llamarán estados federales, se llegará a algún tipo de acuerdo fiscal y poco más.

Desde el punto de vista social y sobretodo mediático, el proceso de independencia de Cataluña es un verdadero lavado de cerebro, lo mismo para los que viven en Cataluña que para los que vivimos en otros puntos de España. Estas líneas nacen hoy para esos que han caído en el lavado de cerebro a causa de la propaganda. 

Me está gustando mucho ver que gente de inmensa valía sigue guardando sus opiniones, en parte se las guardan porque no merece la pena entrar a saco en todo este circo.

Lo que viene a continuación es para todos aquellos que buscan siempre la máxima profundidad, el tema que hoy tratamos exige también profundidad:

Segregarse de un territorio no es alcanzar la independencia, la independencia es vivir en paz, pero la paz verdadera es algo que no depende de ninguna circunstancia externa.

La verdadera inteligencia no es la que se anticipa a los acontecimientos, la verdadera inteligencia es la que está libre de toda anticipación y de toda reacción.

El idealismo nacionalista es igual de perverso que el idealismo centralista. Ninguna acción planteada desde la rivalidad llevará nunca a buen puerto, sólo los que miran de forma ecuánime y desapegada pueden ver lo que está pasando. A veces la mejor acción es no hacer nada.

La libertad no vendrá nunca de la mano de ningún sistema, sea el que sea. La felicidad nunca llegará a través de algo que venga del exterior. El deseo de liberarse es el mayor obstáculo para alcanzar la liberación.

Nunca se llevará a cabo una transformación a menos que la acción proceda de un punto de vista nunca antes vislumbrado, para que ese punto de vista llegue es preciso vaciarse, vaciarse de todo ideal, vaciarse de toda pretensión, vaciarse de todo partidismo. 

No importa de dónde eres, lo que importa es lo que eres.

Que haya sosiego, que venga la calma. Hace poco más de veinte años hubo una terrible guerra en la antigua Yugoslavia, hace muy poco tiempo hubo también algo muy gordo en Ucrania. No sirváis a ningún político, sea del color que sea y sea del bando que sea. Manteneos distantes de las revueltas pues en ellas sólo mueren los inocentes. Sed pura observación. Que vuestro corazón se convierta en una fuente de paz. Un fuerte abrazo.