Lo que se piensa del independentismo catalán en otras zonas de España.



Amigos y conocidos me han pedido que escriba sobre lo que se piensa del tema catalán en otras zonas de España, quiero aclarar antes de nada que no soy del PP ni del PSOE ni de Ciudadanos ni de Podemos, ni facha ni yupi ni anarquista ni progre, ni budista ni pacifista ni rancio castellano, tampoco espía del CNI ni de la CIA, y por supuesto tampoco soy confidente de la Guardia Civil. No me defino como nada, estoy libre de la idea de ser alguien. Escribo desde el respeto pero también desde la claridad, entiendo y comprendo el sentimiento independentista catalán, y es desde esa comprensión desde la que me dispongo a escribir. Los independentistas tienen razón en más de una cuestión, sin embargo han dado un salto en el vacío realmente inexplicable.

Amigos independentistas catalanes que queréis separaros de España, voy a tratar de contar con claridad y sencillez qué es lo que se piensa en otras regiones españolas con respecto al ‘tema catalán’. Hemos estado escuchando vuestros argumentos a favor de la independencia durante años, leed ahora esta sencilla carta que se lee en poco más de tres minutos. He viajado durante mucho tiempo por distintos lugares de la península y un montón de veces ha salido el tema catalán lo mismo que en su día salió también el tema vasco, realmente cuesta entender lo que ha sucedido en Cataluña en estos dos últimos meses, es insólito el momento que nos está tocando vivir, realmente insólito.

Por aquí se ve con claridad que ‘el problema catalán’ es un problema artificioso, es decir que es más aparente que real. La idea que tienen 2 millones de habitantes catalanes independentistas de lo que debería ser nuestro futuro como nación no puede prevalecer sobre el resto de los 45 millones de españoles. Cataluña es una región más de España, ese es el hecho y los hechos son incuestionables, por si esto fuera poco alrededor del 50% de los catalanes no quiere la independencia. Todo nace y muere ahí, y todo nace y muere ahí porque el resto no es más que literatura, la mayoría de las veces literatura y propaganda demagógica. Es muy posible que muchos habíais dado ya por hecho que la independencia estaba conseguida, pero no es así.

La mayoría de los problemas nacen por querer algo que no existe ni puede existir, no existe en la Constitución española el derecho a la autodeterminación de una región de España, por eso está ocurriendo lo que está ocurriendo, y entonces vosotros preguntaréis: ¿Y la singularidad catalana? Cataluña es igual de singular que Murcia, La Rioja o Cantabria, por poner un ejemplo. Quien se cree distinto a los demás es porque se ha inventado la singularidad para su propio beneficio. Nadie es más que nadie.

Ese “mira que nos están robando, mira que nos están pegando, mira que nos van a matar” ya no cuela, ese victimismo ya no tiene por aquí ningún efecto, y no lo tiene porque habéis seguido a unos políticos que os han engañado y que se han saltado las leyes españolas y las leyes del propio Estatut catalán, os han metido en un callejón sin salida y ahora es el pueblo catalán el que va a sufrir ya que es al pueblo al que ahora se le quiere convocar a la resistencia. Vemos cómo en Cataluña se están colonizando los cerebros, es una colonización que está muy próxima a ser un experimento, hay informaciones muy relevantes a este respecto que así lo indican.

El pacifismo de Gandhi que ahora parece imperar dentro del independentismo es una fachada que tampoco cuela, una fachada que aunque esté revestida de buenas palabras es pura violencia ya que seguís a unos líderes que han demostrado que su hoja de ruta es que no tenían hoja de ruta. No hay ninguna revolución pacífica, todas las revoluciones son violentas, esta revolución de colores catalana está diseñada para llegar al enfrentamiento máximo, eso es lo que están buscando, es el enfrentamiento entre hermanos lo que se busca, lo mismo que se busca la división y la fractura social, algo que por cierto ya han conseguido.  Esa fachada pacifista de estos días la vamos a ver convertida en poco tiempo en violencia de sangre y muerte pues es la sangre y la muerte lo que se busca en todo este disparate, "disparate" es lo mismo que "dispárate", cambia sólo un acento. Existe una vía de negociación política que es lenta y trabajosa, pero es la única que al final puede dar algún resultado, para acceder a esa negociación las leyes han de ser respetadas, y es que el camino que se ha seguido en el último mes y medio sólo trae como resultado violencia y enfrentamiento. Saltarse las leyes trae estas consecuencias.

Si las empresas se van de Cataluña y si además el apoyo internacional a la secesión es nulo, ¿qué otro camino queda? No hay ningún camino ahora mismo. Os toca reconocer que se acabó el sueño de una independencia unilateral, por lo menos de momento. Y si el franquismo ha renacido es porque vosotros lo estáis alentando con ese discurso completamente falso de que el pueblo catalán está oprimido por un estado totalitario que es el español, eso es completamente falso. El Estado español ha cometido errores graves en Cataluña, pero esos errores no pueden ser la excusa para liquidar el estado de derecho.

Ninguna sociedad va a tolerar que su continuidad se sienta amenazada, en este caso la continuidad de este proyecto llamado “España” se siente amenazada y va a haber acciones, algunas de ellas pueden ser muy contundentes; la disgregación de España y por lo tanto la disgregación de Europa llevaría a una vida muy poco deseable en este momento. Es muy fácil darse cuenta de que 2 millones de personas no van a poner contra las cuerdas a los 45 millones que habitan España y a los 500 que forman la Unión Europea.

Nunca se debió de permitir en Cataluña rotular sólo en catalán ya que es una medida delirante y opresora.

Cuando un problema surge, lo normal es intentar arreglar ese problema, pero a veces surge un problema cuya solución está en el problema mismo, eso es lo que está sucediendo ahora en Cataluña, es decir que el ‘problema catalán’ arderá en la hoguera que ha creado el propio catalanismo y en especial el de sus dirigentes, después de la hoguera de insensateces a las que estamos asistiendo por parte de esos dirigentes, las brasas se enfriarán y los ánimos se calmarán, no queda otra. Lo otro que queda es el enfrentamiento armado, y eso es en realidad lo que se está buscando, y se busca porque se quiere propiciar un escenario de enfrentamiento total que dé lugar a un pacto de algún tipo, una estrategia a todas luces loca y perversa.

Hace ochenta años hubo una tremenda guerra en España, muchos de los que la vivieron son ancianos y la recuerdan muy bien. No se va a volver a repetir en España una guerra como aquella, podrá haber escaramuzas como las que vamos a ver en estos días, pero no habrá una guerra que deje nuevamente al país aniquilado.

No es excusa que no os gusten los dirigentes que ahora mismo gobiernan España, no es excusa para lanzarse al monte de esta manera. Nosotros tampoco estamos de acuerdo la mayoría de las veces ni con el gobierno ni con la oposición ni con la corona ni con la democracia que actualmente tenemos, pero intentamos cumplir las leyes a la vez que intentamos dejar en paz a los demás. Yo soy muy crítico con el sistema en general, pero cumplo a rajatabla con las leyes porque de otra forma el juego se rompe. Produce por aquí una enorme tristeza ver cómo ponéis vuestras esperanzas en algo completamente ilusorio. Yendo contra el Estado lo que estáis consiguiendo es que el Estado salga completamente reforzado. En vez de estar pensando todo el día en crear un nuevo Estado, deberíais de poneros a trabajar para reformar el que tenemos. No deja de ser paradójico que intentando alcanzar la independencia lo que habéis conseguido es que se suspenda la autonomía, y suspendida está ya la autonomía desde el día en que el Estado se hizo con el control de las cuentas poco antes del pasado 1 de octubre. Las instituciones catalanas no van a estar intervenidas a partir de ahora, lo estaban ya pues el grifo del dinero lo abren y lo cierran desde Madrid, parece mentira que no os deis cuenta.

Cataluña está siendo sacudida estos días por personajes realmente siniestros, unos personajes que pensáis que son los salvadores de la patria pero que no son más que aniquiladores de la convivencia pacífica.
La idea obsesiva por conseguir la independencia es la que os va haciendo cada vez más dependientes. 

Los ideales son siempre cárceles. Todo ideal es también una huida, el ideal nacionalista es ahora mismo una huida hacia ninguna parte.Todo nacionalismo es xenófobo, y lo es porque el nacionalista está siempre diciendo que se merece que le echen de comer aparte, incluso no tiene reparos en inventarse la historia, lo mismo que no tiene reparos en manipular a su antojo todo lo que le llega porque únicamente está persiguiendo un objetivo.

Seguramente habrá cambios en la Constitución española, pero es muy difícil que se produzca la independencia de Cataluña. A veces las ilusiones se van al traste, ha llegado ya el momento de reconocerlo y de esperar tiempos mejores, puede que en un futuro las cosas se den de otra manera, aquí nadie se quiere vengar de nadie, no hay odios ni hay venganzas. Como dijo alguien una vez, si no puedes cambiar de país lo que tienes que hacer es cambiar de tema.

Esto es en líneas generales lo que se piensa del tema catalán en otras regiones de España, recuerdo haber hablado con amas de casa, con obreros de la construcción, con agricultores de la zona en la que nací, con ganaderos del pueblo en el que vivo, con maestras de primaria del colegio al que un día fueron mis hijos, con profesores de instituto y de universidad de Castilla, con abogados de Extremadura, con informáticos de Madrid, con escritores de distintas zonas de España, con cineastas, con productores audiovisuales, con pastores de ovejas, con deportistas profesionales, con algún cantante, con algún taxista, con algún librero, con varios jubilados, así como con un buen número de extranjeros que viven ahora mismo en España. Todos hablaron desde el respeto hacia Cataluña y sus gentes, todos manifestaron compasión y claridad, y es que la verdadera compasión es la que busca siempre la máxima claridad. 

No perdáis nunca el verdadero sentido de hermandad que está más allá de cualquier circunstancia y mucho más allá de cualquier idea política. No perdáis el sentido común que ahora tanto se necesita.

Un fuerte abrazo.