Sólo en lo real hay descanso



Si uno es completamente honesto consigo mismo, verá con claridad que no está llegando a ninguna parte, y ese no llegar a ninguna parte tiene toda la lógica del mundo; no puedes llegar a ninguna parte dentro de una realidad que está siempre cambiando, por eso cuando parece que llegas en realidad nunca llegas, y no llegas porque todo lo cotidiano es puro movimiento, nunca se asienta, nunca descansa. Pero lo que verdaderamente eres, lo real, lo verdadero, es inmutable. Sólo en lo real hay descanso.



La fotografía es obra de Javier de García.