Nadie se sana de nada



A raíz del último apunte publicado hace dos días, una mujer ha escrito bastante conmovida diciendo que cómo es eso de que ‘nadie se sana de nada’. Pues bien.

La misma locura que supone pensar que te puedes iluminar a ti misma, es creer que puedes sanarte a ti misma. Efectivamente nadie se sana de nada. Te puedes curar de algo que le pase al cuerpo, algo leve, algo de poca importancia, pero sanar no puedes ya que lo que en verdad eres está ya sano, dicho con otras palabras: la Conciencia no enferma, la Conciencia es la mojama del espíritu pues no hay ningún bicho que la ataque. Cuando viene una enfermedad lo que hay que hacer es… NADA. Repito: NADA. Vamos a ver, si te rompes una pierna lo suyo es que vayas a que te escayolen, si tienes una infección te tomas un antibiótico, pero si te diagnostican una enfermedad seria, mejor no hagas nada, la enfermedad es una situación que provoca que vivas algo, la enfermedad es una estancia en la que vas a entrar a vivir algo muy concreto y además lo vas a vivir de forma muy intensa, una enfermedad no es otra cosa que un amplificador de señal, un pulso acelerado en el tiempo, en la enfermedad todo se comprime para que sea vivido con extraordinaria intensidad, un día son mil años para alguien enfermo de verdad. ¿Qué es lo que sucede cuando llega una enfermedad seria? Cuando llega una enfermedad seria piensas que vas a morir, pero lo que de verdad eres nunca va a morir, entonces nos encontramos con que la auténtica enfermedad es pensar que vas a morir, esa es de verdad la enfermedad, por eso digo que no es necesario que hagas nada, además es que no puedes hacer nada, sobre todo si la enfermedad es incurable. No le pidas cuentas a la vida porque la vida no sabe de cuentas. Al sabio le da igual estar vivo que muerto porque sabe que todo siempre es vida y que no hay nunca nada que muera. Ante una enfermedad no hay que hacer nada desde el punto de vista psicológico, haz lo que creas conveniente desde el punto de vista de la biología, pero no hagas nada con respecto a lo psicológico, te lo digo mejor si quieres con estas palabras: no creas que eres tú la que enferma, tampoco te creas que eres tú la que sana, por lo mismo yo no soy el que escribe esto, tampoco eres tú la que lo está leyendo. Un fuerte abrazo, amiga. Y tranquilízate, la vida no va ni muy despacio ni muy deprisa, la vida simplemente va, y por lo general va bastante bien. O muy bien.