El evangelio de la vida


Lectura del santo evangelio de la vida misma.

En aquel tiempo presentaron ante las cámaras de medio mundo a la pequeña Sahar nacida en Damasco, su desnutrición era evidente, una desnutrición que afectaba en ese momento a miles de niños sirios. Llamaba la atención de los periodistas los ojos tan abiertos de Sahar, unos ojos que parecían querer volar al cielo. La enfermera llegó con una balanza y puso en ella a la niña, su peso era de 900 gramos a pesar de que hacía ya un mes que había nacido. La madre de Sahar lloró al ver los esqueléticos muslos de la pequeña, y lloró sobre todo porque no la pudo amamantar ya que ella padece también grave desnutrición. El padre permanecía a unos metros mirando la escena con tristeza. A los dos días los padres regresaron de nuevo al hospital para recoger el cuerpo de la pequeña y poder enterrarlo.

¿Tiene que ver Dios con todo esto? No es que Dios tenga que ver con esto, es que Dios es esto.

Feliz Navidad a todos. Feliz Navidad.