El amor el último


Siempre me llamó la atención ver que en el famoso dicho “salud, dinero y amor” el amor vaya el último, eso quiere decir que el amor, que parece siempre tan importante, en realidad es lo que menos importa; si el amor va el último en esa terna de palabras, quiere decir que con salud y dinero se disimula muy bien, con salud y dinero se disimula tan bien que hasta se puede aparentar el amor, pero la apariencia de amor no es amor. En los inviernos del alma se acude al calor del amor, pero tener el corazón inflamado de sentimiento no asegura que el amor esté y que además se mantenga vivo. El amor va el último en esa terna de palabras porque aún no lo hemos comprendido, queda mucho aún para poder comprender lo que es el amor en su esencia. El amor no es una expresión del cuerpo que se basa en una emoción, el amor es la amalgama que une todas las cosas, sin amor el mundo se viene abajo, sin amor no hay pureza para llevar a cabo ninguna acción que merezca la pena. El amor no lo pones tú, es la vida la que pone el amor, es la vida la que te lo entrega. La vida entera es amor, aunque a veces no lo parezca.


El amor no es una conquista.

El amor no puede vivir dentro de un intercambio de objeto a objeto.

El amor no necesita de ningún estímulo para ser.

Tú no das alcance al amor, es el amor el que te alcanza a ti.

El amor no es de nadie. 

El amor no es un premio que te da la vida.

En el amor no hay nadie que triunfe o que fracase.

Amas a alguien cuando no lo ves distinto a lo que tú eres.