Un libro que nació hace un año



Hoy hace justo un año que la vida me puso en la senda de escribir un nuevo libro, fue en la noche de Reyes del pasado año cuando nació la inspiración. Está ya bastante avanzado el libro, estará disponible para el otoño de este 2018. Muchos preguntáis a menudo si estaré escribiendo algo nuevo, este apunte es la respuesta. No diré nada hoy sobre el contenido ni sobre el título, sólo diré que si en los anteriores libros no había nada buscado, en éste se ve aún más ese no buscar y ese dejarse llevar...¡Santo abandono! Todo va apareciendo con la misma cadencia que la vida acontece, es como una música que se va componiendo a la vez que es interpretada. Hoy en primicia este breve capítulo del nuevo libro:

Así me lo contó un amigo hace unos meses: “Estaba mi abuelo agonizante, era verano y hacía calor, la ventana de la habitación estaba abierta, justo mientras expiraba mi abuelo entró un pequeño gorrión y se posó en la almohada al lado de su cabeza sudorosa. Nadie dijo nada, nadie hizo nada, algunos lloramos por la emoción del momento. Era un gorrión nuevo, seguramente estaría dando uno de sus primeros vuelos. Después de dos o tres minutos, y cuando vimos que el abuelo ya no respiraba, el pájaro salió volando de nuevo por la ventana para posarse en un tejado cercano, lo curioso es que ese era el tejado de la casa donde había nacido mi abuelo ya que éste llevaba viviendo ya unos años con una de mis tías, apenas cincuenta metros separan una casa de la otra. ¡Qué más puedo decirte Raúl! La vida lo dice todo sin palabras, piensas que vas a sentir pena en ese momento porque ha muerto tu abuelo, pero llega un pájaro y te arranca todas las penas, es increíble todo lo que la vida nos va entregando, es increíble. ¿Lo contarás? ¿De verdad lo vas a contar? Raúl, la vida no tiene nada que ver con lo que le pase al cuerpo, un día me lo dijiste y apenas te creí, ahora te lo devuelvo convertido en joya viviente. Es verdad, lo que somos no está sujeto a ningún cambio”.