¿Apurar cada momento? Ni lo intentes, no se puede.


Lo que viene a continuación es parte de una conversación de hace unos días con un amigo a través del whatsapp; a veces el whatsapp nos parece una herramienta superficial y poco reflexiva, y no siempre es así, precisamente esa apariencia poco reflexiva y hasta cierto punto impulsiva nos ayuda a perder el miedo a la hora de decir ciertas cosas, creo que viene bien a veces no medir tanto las palabras:


-Entonces Raúl, de lo que se trata es de apurar cada momento… 

-No puedes apurar cada momento. 

-Sí hombre, disfrutar de este instante como si fuera el último. 

-Eso es una tontería...y perdóname que hable así. 

-Mmmmm...

-Si apuras cada instante como si fuese el último te conviertes en un coleccionista de cadáveres. 

-¿En un coleccionista de cadáveres? 

-Aunque pongas mucho empeño en apurar el instante, resulta que ese instante al apurarlo se te muere entre las manos, esa consciencia tan dirigida hacia el objeto es una insensatez. ¿Me puedes explicar qué placer es el que quieres capturar? No puedes capturar nada, no te puedes quedar con ninguna cosa. El deseo de sobrevivir es el que te está arrastrando a hacer todo tipo de tonterías, y discúlpame por usar este lenguaje. Cada instante es en realidad el último instante, pero tú no lo puedes vivir de esa manera porque entonces no vives.

-Bueno, por lo menos nos quedamos con las experiencias. 

-Las experiencias no sirven absolutamente para nada. 

-¿No venimos a vivir experiencias? 

-No. Además... ¡no hay experiencias nuevas! 

-¿¿¿¿¿.....????? 

-Cuando nace una nueva experiencia ésta es mirada a través del molde de una experiencia anterior, por eso lo nuevo no es nuevo sino que en realidad es pasado, si alguna vez llegásemos a vivir algo nuevo de verdad quedaríamos arrasados de toda memoria acumulada, la muerte seguramente es eso; aunque lo nuevo aparezca como nuevo, en realidad no lo es; uno sólo puede experimentar lo que ya conoce, te lo repito en letras mayúsculas: UNO SÓLO PUEDE EXPERIMENTAR LO QUE YA CONOCE; las experiencias parece que te dan algo pero en realidad te están agotando, a más experiencias más agotamiento mental y físico. 

-¿Qué venimos entonces a vivir? 

-No lo sé. Te diré que ya no me hago esas preguntas, preguntas que por cierto no van a ninguna parte. Déjame que añada algo a lo anterior: esa concentración a la hora de vivir el momento es una especie de droga, no es nada más, es algo que da placer a la mente y punto, un placer infantil que te tiene sometido. Por cierto que los placeres materiales son igual de irrisorios que los placeres espirituales, el que busca el placer en la materia dice: “Voy a apurar esta copa de vino”, seguramente porque lo ha visto en alguna película y dado que somos grandes imitadores pues también imitamos eso; el que busca el placer espiritual dice: “He vivido durante este retiro de fin de semana en una total ausencia de pensamiento”, algo completamente falso porque sólo a través del pensamiento puedes decir que has vivido la ausencia de pensamiento, es decir que se trata de una fantasía inventada. 

-Entonces, ¿qué es lo que queda? 

-¿Es que tiene que quedar algo? Lo mejor que puede pasar es que no quede nada, a ver si de una vez nos dejamos ya de historias. Lo que de verdad nos hace infelices es buscar algo que no existe. 

-Pero la felicidad sí que existe, ¿o no? 

-La felicidad no existe, la felicidad es un concepto que se te ha metido en la cabeza igual que el concepto "desgracia" o que el concepto "mala suerte", son palabras que si las analizas son pura superstición. 

-A ratos yo sí que he sido feliz.

-Efectivamente has sido feliz a ratos. Hubo un rato que fuiste feliz, hubo unos meses o unos años que fuiste feliz, ahora resulta que ese breve tiempo en el que fuiste feliz se ha quedado en tu mente como un reclamo y quieres ser feliz todo el tiempo, pero eso es imposible, estás queriendo que se dé algo que no se puede dar, y de ahí nace la frustración. Deja de buscar la felicidad y ponte a vivir sin saber nada. La cultura te ha llenado de ideas la cabeza, esta espiritualidad barata de hoy en día te la ha llenado aún más. No hay nada que tengas que comprender. No estés esperando a que te suceda nada.

-¿Es verdad que no tenemos libertad?

-No tenemos ninguna libertad, es casi lo que más nos cuesta admitir a los humanos, pero toca reconocerlo y aceptarlo al cien por cien. Lo primero que has de pensar es que genéticamente estamos limitados por ese autodiseño que tienen los genes, la información genética en realidad es una cárcel, hormonalmente ya ni te cuento, hormonalmente estamos completamente controlados y teledirigidos, ya no te digo lo mediatizados que estamos a través del pensamiento pues el pensamiento es una herramienta que opera siempre en el pasado. Tú no puedes ser diferente a como eres.

-¿Me puedes dar un ejemplo de cómo estamos limitados y controlados?

-Imagínate que eres un hombre y que te gusta una mujer, cuando quedas con ella, cuando le escribes un mensaje o cuando la llamas por teléfono, estás hormonalmente controlado, son las hormonas las que te llevan, tú dirás que no, pero esa es la realidad. Las hormonas te teledirigen. En todo momento estamos genéticamente controlados, es la programación biológica la que te va llevando sin que te des cuenta. La vida de la materia es así de limitada y nos toca aceptarlo con todas las consecuencias. Por eso también me hace gracia cuando se dice que hay élites malignas que nos controlan, que no digo que no sea cierto, pero mucho antes de que nos controlen externamente esas élites, estamos ya controlados internamente por los genes, por las hormonas y otros elementos que ahora se están descubriendo.

-Entonces según tú, ¿qué es lo que somos?

-Somos lo más parecido a un ordenador biológico que trabaja en base a un programa, por eso es prácticamente imposible entender lo que hacemos porque ese ordenador no dispone de una herramienta habilitada para verse a sí mismo, el pensamiento del que disponemos no puede comprender la vida, por eso me hace gracia cuando ves que alguien pretende cambiar el mundo, el mundo no se puede cambiar, tampoco hace falta. No verás nunca a ningún animal intentando cambiar nada, ahí reside la gran sabiduría innata de los animales. Todavía no admitimos que somos un animal más de la Tierra, un animal que por haber desarrollado el intelecto está dentro de una gran espiral destructiva. 

-¿Y qué me dices de esos grandes seres que vinieron a cambiar el destino de la humanidad?

-El destino no se puede cambiar porque para empezar no hay destino. Las respuestas que nos trajeron esos supuestos grandes seres no han servido, a mí por lo menos no me han servido. No trajeron respuestas, trajeron creencias, quizás ellos directamente no pretendieron sembrar las creencias, pero son creencias lo que tenemos. El ser humano sigue exactamente igual o incluso peor que antaño, que haya avanzado la ciencia no quiere decir que la vida del ser humano haya mejorado, ha mejorado lo externo, pero lo interno sigue siendo una calamidad. El odio es el mismo que hace siglos, sólo que ahora se trata de un odio tamizado por la pantalla del ordenador o del teléfono móvil.

-¿Puede el pensamiento resolver los problemas?

-El pensamiento crea los problemas, pero no sabe cómo resolverlos. La vida no tiene ningún problema, todos los problemas son creados por el pensamiento, un niño hasta los tres años no tiene problemas, un viejo de muchos años que haya tenido la suerte de quedar sólo con la mente biológica tampoco poco los tiene, por eso la espiritualidad de hoy en día se equivoca al tratar de buscar una mutación psicológica, "se trata de que cambies tu percepción", dicen en sus manuales estos nuevos espirituales, pero eso es falso, si cambias un pensamiento por otro sigues dentro del pensamiento, no se trata pues de promover una mutación psicológica, se trata de que la vida te traiga una mutación biológica, la mutación biológica no puede llevarse a cabo a través de la voluntad o del deseo, no hay ningún camino que puedas seguir, o te lo trae la vida o no te lo trae, pero tú no puedes hacer nada para alcanzar eso porque no es algo que se pueda alcanzar mediante el esfuerzo o mediante algún tipo de método o disciplina. 

-¿Y el sufrimiento?

-El sufrimiento puede dar lugar a una mutación biológica, pero al sufrimiento nadie lo quiere porque tenemos la idea de que el sufrimiento viene a aniquilarnos. Otro día hablaremos en profundidad del sufrimiento, en particular de la ionización que produce en el cuerpo, ahora tengo que cerrar esta conversación porque es la hora de preparar la cena... ¿Lo ves? el ordenador biológico llama a la puerta, ja, ja, ja.

-Sí, y a la mía también. 

-Espero no haberte parecido dogmático en las respuestas.

-Al que habla claro le pueden tachar de dogmático. Sigue hablando claro por favor. Otro día me gustaría preguntarte sobre asuntos de actualidad.

-Muy bien, aunque también te digo que no queremos más que saber y saber y saber, siempre queremos saber más y más de todo, y lo que hacemos con eso es poner gasolina al pensamiento, cuanta más gasolina ponemos más humo generamos.

-Esperemos por lo menos que sea humo del bueno.

-Dudo mucho que haya humo bueno. 

-Gracias, un abrazo, hasta la próxima.

-Adiosssssssssss......