¿Es la muerte una experiencia?



La muerte no puede ser una experiencia porque la muerte es justamente el final de todas las experiencias.

La muerte no es una experiencia porque al morir el experimentador se acaba. En la muerte no hay experiencia alguna porque el yo se evapora, se desintegra. La muerte la vivimos siempre a través de los otros, es cuando los otros mueren que vemos la muerte ya que nuestra propia muerte no la podemos ver pues en nuestra propia muerte nosotros ya no estamos. Fijaos lo que supone entonces tener miedo a la muerte, ¿cómo vas a tener miedo a la muerte si al morir ya no vas a estar ahí para verla? Al no haber nadie que muera, tampoco hay nadie que pueda decir que ha muerto.

¿Y la vida después de la muerte? Las imágenes construidas para una supuesta vida después de la muerte las lleva a cabo un ‘yo’ que quiere seguir teniendo experiencias, pero no puede haber más experiencias por parte de un yo que ya no está. El yo es una herramienta temporal, una herramienta finita y caduca, el yo en realidad es una invención de la mente, y por supuesto la mente es también una herramienta temporal, la mente no es el instrumento para alcanzar la vida eterna, y no es que haya vida eterna pues se trata de un concepto artificial creado por las religiones y por las tradiciones esotéricas, digamos mejor que la vida es eterna, pero que la vida sea eterna no garantiza que nosotros vayamos a seguir viviendo bajo la forma en la que lo imaginamos. Recuerda que todo aquello en lo que crees va a terminar.

Nadie puede decir hablando en propiedad que alguien muy anciano y muy enfermo está vivo en este instante y cinco minutos más tarde al comprobar que ya no le late el corazón se dice de él que está muerto, esa división entre la vida y la muerte no es sólo una falsedad del lenguaje, es una falsedad con respecto a la vida entendida como un todo. No se pueden separar la vida y la muerte ya que las dos componen algo único e indivisible. No existe otra cosa que no sea "la vida" entendida como un todo, no existe otra cosa que esto que es, así que no hay muerte por ningún lado, la muerte es otro concepto fabricado por la mente.

Morir es algo muy simple, morir es estar dispuesto a perder todo lo que tienes. ¿Estás dispuesto a perder todo lo que tienes? Eso es la muerte.

¿Y las experiencias cercanas a la muerte? Las ECM son justamente eso, 'experiencias cercanas' a la muerte, las experiencias cercanas a la muerte no son la muerte ya que la muerte no es una experiencia. En las ECM es el yo el que aún sigue proyectándose, y se proyecta sobre las cosas del mundo o sobre lo que imagina que ha de ser la vida del más allá, lo que el yo proyecta lo hace a causa del miedo, a más miedo más proyección y más historias inventadas y fabuladas, curiosamente cuando el miedo desaparece también desaparece la pregunta de si vamos a seguir viviendo cuando hayamos muerto. Sabemos que el cuerpo es inmortal porque un cuerpo que muere entra en un proceso infinito de transformación, así que lo que cuenta al fin y al cabo es que la vida continúa eternamente, no si tú vas a seguir viviendo como la entidad psicológica que crees que eres.

Una nota aclaratoria: ¿Por qué el yo es una invención de la mente? El yo es una invención de la mente porque en ese yo no están la totalidad de los pensamientos, la totalidad de los sentimientos y la totalidad de las emociones, y como no están no puede llevar a cabo balance de su actividad. El yo sería como un estudiante al que le preguntan en un examen, nada puede responder en ese examen puesto que no ha podido almacenar la información que le están pidiendo. ¿Alguien podría responder en un examen a la pregunta de cómo fue su nacimiento? Nadie sabríamos responder a eso porque de nuestro nacimiento nadie sabemos nada pues no hay ningún recuerdo. El yo en realidad es un software que da continuidad a hechos aislados que no la tienen. ¿Qué es entonces lo que hay en el cuerpo si no hay un yo? Energía impersonal, conciencia global no asociada a ningún estado local y particular. El asunto entonces no es si tú vas a seguir viviendo después de morir, el asunto es que la vida sigue.



Este apunte va a estar muy unido a otro que se publicará en unos días y que tiene que ver con la percepción, en ese apunte trataré de explicar cómo es que percibimos, cómo percibimos el cuerpo de los demás, y en particular cómo percibimos nuestro propio cuerpo.