Cuando no quieres ya nada de este mundo



Querer ser feliz todo el tiempo hará que te conviertas en un infeliz; mientras más esfuerzos hagas por buscar la felicidad, más se alejará de tu lado. Los hombres auténticamente felices nunca quisieron serlo. 

Pretender vivir sin deseos te llenará de deseos. 

Si buscas el poder vendrá a ti la debilidad. 

Los que en todo momento quieren controlar terminan descontrolados. 

Los que buscan experiencias espirituales acabarán vacíos, y es que las experiencias espirituales son algo que la mente proyecta o se imagina, cosas sin ninguna consistencia que hará que estés ansioso y que vivas con la sensación de que siempre te falta algo. 

Persiguiendo la erudición caerás en la ignorancia. 

Si pretendes la riqueza te darás de bruces con la pobreza. 

Quien busca el placer tiene asegurado el dolor. 

Los que huyen del dolor se llenan de dolores porque del dolor no puedes pasar de largo. 

Cuando no quieres ya nada de este mundo el pensar se termina, eso no significa que los pensamientos no vengan a ti, los pensamientos seguirán viniendo porque son necesarios para funcionar en el día a día, sin embargo ya no vendrán los pensamientos que te atormentan, y mucho menos esos otros que tienen que ver con la inexistente verdad última y con el vacuo sentido de la vida. 

No querer nada de este mundo no significa eliminar los deseos ya que los deseos no pueden ser eliminados, no querer nada de este mundo es sencillamente dejar de buscar cosas que no existen.