Porqué no puedes conocerte a ti mismo



La filosofía, al igual que las religiones, ha contado durante muchos siglos con la credulidad de la gente, a ojos ciegos hemos creído lo que tantas veces nos han contado, hasta que un día te lo cuestionas todo de raíz y ya nada vuelve a ser como antes. 

¿Conocerse a uno mismo? Es algo imposible de conseguir, así que no lo intentes, recuerda cuando eras niño e intentabas atrapar tu propia sombra, no podías hacerte con ella, pues esto es exactamente igual. 

El famoso dicho griego de “conócete a ti mismo” es algo que no puede realizarse, y además es muy sencillo de explicar, hace unos años se lo quise exponer a un antiguo profesor de filosofía que tuve (profesor y amigo), y la verdad es que me miró con una cara muy rara cuando le hablé de este asunto, lógicamente si ese profesor admitía lo que le estaba diciendo, se le venía abajo el chiringuito, por eso tuvo que hacer como que no se enteraba de nada.

Primera cuestión importante: la materia que somos no se puede conocer porque esa materia está siempre cambiando. Segunda cuestión: ¿Cómo te vas a conocer a ti mismo si no sabes cuál va a ser tu próximo pensamiento? Nadie sabe cuál va a ser su próximo pensamiento, y es que nosotros no generamos los pensamientos, solamente los alojamos; los pensamientos llegan a nuestra cabeza, no nacen de nuestra cabeza; el cerebro recoge los pensamientos, los recibe, pero no los genera. Y tercera cuestión: ¿Cómo vas a conocerte a ti mismo si no sabes cómo vas a reaccionar ante lo próximo que se te presente? Pensarás que gozas de una buena educación y de unos buenos modales, pero te aseguro que como venga una situación realmente complicada puedes llegar a ser extremadamente violento y a matar si es necesario; no tienes ni idea de cómo vas a reaccionar ante lo próximo que te toque vivir, ése es el hecho, pensad en el hambre extremo, pensad en las guerras y veréis que se puede llegar a hacer lo que nunca antes se había imaginado. 

Repasamos lo dicho hasta ahora porque este tema remueve mucho y hay que ser precisos con las palabras: la materia que eres está siempre cambiando, por eso no la puedes conocer, no la puedes aprehender, se te escapa. Y aquí viene la segunda parte: el ser interno que somos (si es que lo somos, que eso todavía está por ver) no lo puedes definir porque la mente que tienes es limitada, y es que nunca la mente limitada puede conocer eso ilimitado que conocemos bajo el nombre de ser interno, conciencia, alma, espíritu (que cada cual le ponga el nombre que quiera). 

Este es pues el panorama, es decir que la vida nunca puede ser comprendida con la mente, sin embargo es la mente el instrumento que tenemos para comprender la vida. Alguno dirá: “Me voy a ir a vivir a una cueva para ver si allí por fin logro conocerme a mí mismo”, fracaso a la vista, fracaso a la vista porque los pensamientos que te asaltan fuera de la cueva son los mismos que te asaltarán cuando entres dentro, te volverías loco si de verdad te centrases únicamente en la tarea de conocerte a ti mismo. El que quiera conocerse a sí mismo se perderá. Un organismo viviente no tiene forma de saber que está vivo, los pulmones no saben que respiran, el hígado no sabe que filtra la sangre, el aire no sabe que es aire, el sol no sabe que es sol.

Y viviendo en pareja, ¿pueden llegar a conocerse el uno al otro? Pues no. Cuando oigáis a una pareja decir “ahora estamos conociéndonos”, lo que quieren decir realmente es que están ‘percibiéndose”, puede ser que eso ocurra a través de los sentidos, puede ser que ocurra a través de las ideas que tienen el uno del otro, puede ser de mil maneras diferentes, pero nadie conoce a nadie. Pensar que conoces al otro no es conocerle. Pensar que te conoces a ti mismo no es conocerte. Nunca podremos capturar todo eso que se engloba bajo el término ‘persona’ o ‘personalidad’. Saber datos sobre alguien no es conocer a ese alguien. Puedes saber todo sobre una persona y no conocer a la persona en sí, incluso yendo un poco más lejos podríamos decir que a la persona no se la puede conocer porque la persona es un artificio, algo impostado, es decir una falsedad. 

Conocer la historia tampoco es conocer lo que somos, eso que conocemos por historia no es más que un cuento novelado, además si algo tiene la historia es que se trata de un intento reiterado para destruirlo todo, así que lo mejor que se puede hacer es dejar a la historia en paz y de paso dejar en paz también todas las historias personales ya que éstas no nos ayudan en absoluto en la vida que hay que vivir. 

¿Y se puede llegar a ser uno mismo? No, no se puede ya que ese ‘uno mismo’ está siempre moviéndose. Ser uno mismo se asocia normalmente con ser casi un caprichoso y dedicarse a hacer lo que a uno le da la gana, pero no, eso no es ser uno mismo, ser uno mismo tampoco es salirte con la tuya. Ser uno mismo es una frase hecha que no quiere decir absolutamente nada, puedes intentar toda la vida llegar a ser tú mismo y no llegar a ninguna parte porque…¡nunca nadie llega a ninguna parte! Cuando oigas una frase tipo "es que tu no sabes cómo soy yo", no hagas ningún caso porque quien lo dice no sabe lo que está diciendo.

En realidad no tratamos de conocernos a nosotros mismos, tratamos de controlarnos que es muy distinto, tratamos de controlar los sentidos, algo que por cierto es imposible, así que aparentar tener el control no es conocerse a uno mismo.

Resumiendo lo ya resumido: la mente no se puede conocer a sí misma, lo que somos no es objeto de estudio, ¿y por qué no lo es? Porque no somos un ‘yo’ estructurado como creemos que somos, en realidad no sabemos lo que somos, lo más probable es que seamos conciencia impersonal, y esa conciencia impersonal no tiene los atributos de un ‘yo’ centrado y objetivado. No somos un sujeto ni un objeto, lo que somos no puede ser mirado a través de un escáner o de un microscopio, tampoco a través de herramientas viejas y trasnochadas como son la psicología tradicional y el psicoanálisis. ¿Qué es lo que eras antes de nacer? Probablemente conciencia impersonal. ¡Cómo te vas a conocer a ti mismo si en realidad dentro de un cuerpo no hay nadie! ¿A que no recuerdas que estuvieras mal antes de nacer? Antes de nacer no estabas ni mal ni bien, simplemente no estabas como ese ‘yo’ que ahora reclama todo tipo de respuestas. Nunca he oído a nadie quejarse de la vida que tenía antes de nacer, nadie se queja porque no había una mente para valorar nada, cuando no hay mente sabemos ya que el mundo desaparece. 

El pensamiento nos ayudó a ser lo que somos, pero todo eso que construyó el pensamiento es una falsedad, así que si por un casual lograras conocerte a ti mismo, lo que verías es eso falso que el pensamiento ha construido. 

Esa inmensa energía que malgastas intentando conocerte, úsala para vivir como el que no sabe nada, haz como ese pájaro que vuela y que no tuvo que estudiar ingeniería aeronáutica para poder volar, haz como ese animal del bosque que se va moviendo entre las hojas secas en medio de la noche y que no tuvo que sacar un título para poder moverse. Lo que eres lo eres de instante en instante, por eso es del todo imposible que adquieras un conocimiento de ti mismo a perpetuidad, así pues no tengas nada en la cabeza, no es necesario, para vivir no necesitas ninguna teoría. Fernando Pessoa lo decía con estas bellas palabras en su Libro del Desasosiego: "Guiados por el instinto de los gatos que buscan el sol cuando hay sol y el calor donde quiera que esté".