Stephen Hawking, el sintetizador de voz de la élite


Ser un experto en física no te garantiza saber los secretos del universo, y mucho menos que puedas responder 'alegremente' a las preguntas trascendentales de la vida, preguntas que en realidad nadie sabe responder. 

La colección de frases huecas de Stephen Hawking es inaudita, pero más inaudito aún es ver cómo los medios se han rendido durante décadas a su arrogancia. Tiene su explicación esa rendición incondicional pues SH ha sido 'un guión' muy bien trazado por parte de la élite. No tengo nada personal contra Stephen Hawking, pero por alguna razón hace ya unos años que me topé con este 'fenómeno mediático' y hubo un montón de cosas que no me cuadraban. No sigáis leyendo los que no queráis que este mito se os caiga al suelo hecho añicos.  

La ciencia es la mayoría de las veces un cuento inventado, leed a SH y su “Breve historia del tiempo” y os daréis cuenta de que se trata de una sucesión de fabulaciones, mentira tras mentira con el fin de apuntalar falsas teorías con las que la élite pretende distraernos y engañarnos. La creación de imágenes es la misma para un novelista que para un científico, es decir que un científico cuando escribe es un novelista, y más un científico-novelista como SH completamente prefabricado y teledirigido.

Es muy fácil hablar de los comienzos del universo (la teoría del big bang a todas luces falsa), es muy fácil hablar del azar y de la nada, es muy fácil; lo que ha ido contando este hombre y otros 'científicos sin escrúpulos' es una verdadera novela, literatura ordinaria revestida de un halo extraordinario. La ciencia es en la mayoría de los casos una especulación subjetiva, otro día tocará hablar de la ciencia de hoy en día pues cada vez se parece más a la 'ciencia ficción'. Siempre aceptamos sin rechistar lo que nos dicen los que supuestamente saben, ellos han observado algunas cosas y han formulado unas teorías, pero si rascamos un poco veremos que esas teorías duran menos que la casa de paja del cuento de los tres cerditos. Nos extenderíamos mucho si habláramos hoy de las teorías agoreras lanzadas a través de SH, una maquinaria puesta en marcha para asustar a la gente, asustarla injustificadamente. La mayor parte de esta ciencia mediática a la que pertenecía SH basa todo en el poder, y al final el poder termina por aplastarlo todo.

Con motivo del fallecimiento de SH (¿alguien puede creer que es casualidad que su muerte coincida con la fecha del nacimiento de Einstein el 14 de marzo?), el periódico español “El mundo” ha editado un pequeño vídeo con las 10 frases más célebres de SH, vamos a verlas una a una, las vamos a ver muy por encima pues de cada una de ellas se podría escribir un verdadero tratado. 

Primera frase: “Las personas tranquilas y silenciosas son las que tienen las mentes más fuertes y ruidosas”. Pues qué quieres que te diga SH, has debido de observar a cuatro de tu entorno y has sacado una conclusión gratuita. No te cierres con conclusiones, no es necesario. Una conclusión es una cárcel. Si yo dijera ahora justo lo contrario, es decir que las personas más inquietas son las que tienen en realidad las mentes más tranquilas, nadie me podría decir nada porque en este plano dimensional nadie puede demostrar nada; en lenguaje coloquial podríamos decir que te has inventado una frase por el morro. Una de tantas.

Segunda: “Los agujeros negros no son tan negros”. Hay que postrarse ante esta frase, sí señor. Qué imbéciles somos adorando una sabiduría de segunda mano, una sabiduría que no dice absolutamente nada, pero como vivimos en la época de la mitomanía, todo lo que es ensalzado por los medios es escuchado como la voz del sumo sacerdote.  

Tercera: “La raza humana necesita un desafío intelectual. Debe de ser aburrido ser Dios y no tener nada que descubrir”. Negar la existencia de Dios es igual de arriesgado que afirmarla, necesita de los mismos argumentos. A ver si nos damos cuenta de que no es necesario negar ni afirmar nada, no necesitas dedicarte a hacer frases ingeniosas que están completamente vacías de significado. Sobre Dios nadie sabe nada. No eres más por creer, no eres menos por no creer; por creer no te vas a salvar, por no creer no te vas a condenar, eso no son más que espejismos de la mente. Hay que decir que SH tenía 'la misión' de negar sistemáticamente la existencia de Dios; usando un lenguaje con el que podamos entendernos, SH tenía la misión de negar que la raza humana, al igual que la Tierra y el universo en su conjunto, tienen un diseño inteligente, él realmente tenía la tarea de negarlo sistemáticamente pues ha pertenecido a una élite que niega y reniega del hecho de que la vida que nos habita pueda haber sido diseñada de forma inteligente.

Cuarta: “Sólo somos una raza avanzada de monos en un planeta menor de una estrella promedio”. Stephen Hawking, mejor no digas lo que somos porque no tenemos nada claro lo que somos o lo que dejamos de ser. Os digo que este hombre no tenía ni idea de lo que estaba diciendo, sin embargo lo decía para dinamitar cualquier fundamento científico verdadero. Decir como decía que estaba intentando comprender el funcionamiento del universo a través de su teoría del todo... es que es para partirse de risa, tú quieres que el mar quepa en un vaso de agua, cosa que es imposible. Decir que estás elaborando una teoría para comprender 'el todo' es de una soberbia inaudita, y es que prácticamente nadie podemos decir ni una palabra sobre la vida, es imposible definir la vida porque nadie tenemos ni idea y en realidad nunca la tendremos. No juzgo la existencia de este hombre, no juzgo su vida, pero me niego a ser invadido por tantas sentencias cursis, pedantes y completamente superficiales.

Quinta: “Toda la evidencia muestra que Dios fue realmente un gran jugador y el universo un gran casino”. Está claro que el ignorante se atreve con todo. Si niegas sistemáticamente la existencia de Dios, ¿para qué hablas de Dios? No tienes que afirmar ni negar nada, es la mente la que se pone de los nervios y justo por eso necesita todo el tiempo afirmar o negar. Afirmar o negar no es más que miedo; puedes mejor si quieres decir “no sé”, dilo mil veces cada día y sobre todo llévalo a la práctica, pero deja esa soberbia en el sótano de tu casa.  

Sexta: “Cuando las expectativas de uno son reducidas a cero, uno realmente aprecia lo que sí tiene”. Por fin un poco de humanidad en una frase. Habría que añadir que todos tenemos las expectativas reducidas a cero pues todos podemos morir en cualquier momento, no sólo los que son diagnosticados con un cáncer o de una grave enfermedad degenerativa como fue su caso. Nadie tiene ninguna expectativa, ese es el hecho. 

Séptima: “Mis expectativas se redujeron a cero cuando tenía 21 años. Todo, desde entonces ha sido un extra”. Todo es un extra para todos pues vivimos en un lugar donde todo puede suceder en cualquier momento. 

Octava: “La vida sería trágica si no fuese graciosa”. Es increíble la profundidad de esta frase. Vamos a ver, la vida es trágica a veces y a veces es graciosa. Decir que la vida es trágica es una interpretación que hace la mente, lo mismo que decir que la vida es graciosa. La vida simplemente es. Punto.

Novena: “Inteligencia es la habilidad de adaptarse a los cambios”. Vale, para sobrevivir la podemos dar por buena. Inteligencia es sobre todo saber que no sabes nada, la mayor inteligencia es ver que llevar una vida llena de ideas es una vida hueca y desperdiciada. 

Décima: “No hay nada como el momento ‘eureka’ de descubrir algo que nadie conocía antes. No es tan excitante como el sexo pero dura más”. Vamos a ver SH, al cerebro pensante, es decir a la mente mecánica, no le interesan ni los momentos ‘eureka’ ni los orgasmos del sexo, y no le interesan porque ese cerebro mecánico sólo está interesado es sobrevivir, quiero decir que si hubiera muchos momentos ‘eureka’ y también muchos orgasmos seguidos, el cerebro mecánico moriría pues no podría soportarlos, por eso la felicidad que llega a través de la sensualidad es algo imposible de conseguir pues el mismo cerebro no la quiere, la aparta de su lado porque compromete su propia supervivencia. 

Como ya hemos ido viendo, no hay ninguna sabiduría de fondo en la mayoría de las sentencias de SH, no la hay, lo que nos va llegando de esta franquicia llamada Stephen Hawking es que se trata de algo tan hueco como la corteza de un alcornoque, sin negar su pasión original por la física que parece que sí la tenía. Parece mentira que los medios se rindan ante tales perogrulladas como las que acabamos de analizar. Está claro que SH venía muy bien a la élite para seguir propagando sus cuentos. La élite ha ido poniendo en su boca justamente los pensamientos y los planes de la propia élite. El sintetizador de SH ha sido sin duda la voz de la élite, no la mejor ni la única, pero sí una voz construida como una de las mejores películas de ciencia ficción, el guión de una película que ahora podemos trazar ya de esta manera: a través de un científico enfermo y en silla de ruedas que además no habla, podemos ir diciendo lo que nos dé la gana, cada intervención suya será una rueda de prensa televisada a los cinco continentes, merchandising muy fácil de conseguir, royalties millonarios a través de sus libros y conferencias, control de las tendencias científicas y control también de la inversión de dinero en la ciencia, creación de un gurú mediático que va largando lo que a nosotros nos conviene, y un largo etcétera que aún no sabemos pero que imaginamos. El pastel de la ciencia está servido y muchos comen de él.