No busques más


(Palabras que han ido naciendo al hilo de algunas conversaciones durante esta pasada Semana Santa):

Los buscadores espirituales siguen pensando que algún día alcanzarán ese estado que se ha dado en llamar “la iluminación espiritual”, por eso van cada cierto tiempo a escuchar a determinados gurús y leen determinados libros pensando que un día les llegará la iluminación, pero esa iluminación no llega, piensan que el gurú tiene algo que ellos no tienen y que un día se lo va a entregar en exclusiva, pero eso no ocurre ni va a ocurrir, el supuesto gurú no te va a entregar nada porque sencillamente no lo tiene; tú le estás pidiendo algo a la vida y la vida no te lo puede dar, ese es todo el asunto. Algunos están esperando el milagro de los milagros, pero ese milagro no aparece ni va a aparecer. Muchos meditan y seguramente esperan que un día caiga sobre ellos la asombrosa iluminación espiritual como una cortina de luz llovida del cielo, pero eso no son más que fantasías. No hay personas iluminadas, es verdad que ocasionalmente puede haber gente inspirada, pero no verás a nadie iluminado, nunca nadie llegará a alcanzar ese punto de equilibrio total que hace que pueda vivir en la perfección y en el gozo permanentes, esas cosas no son de aquí de la Tierra. Cuando ves a alguien iluminado es porque te imaginas que allí hay iluminación, es el poder que tú le otorgas lo que hace que se muestre ante ti de esa manera. 

Lo que eres no es un estado, da igual que estés bien o que estés mal ya que lo que eres no tiene que ver con ningún estado determinado. No hay personas santas, no hay gracias especiales para unos pocos, todo eso son delirios y fantasías, fantasías que por cierto conectan muy bien con la parte comercial de todo este asunto y que ahora mismo mueven mucho dinero. 

Hay gurús que se visten de blanco, otros se rapan la cabeza para estar a la moda, otros ensayan con voz pausada su conferencia porque así la puesta en escena causará más impacto, otros son grabados en sesiones interminables de vídeo que luego sus adeptos ven en esas infinitas charlas de internet que aburren a las mismas piedras. Ninguna música especial te llevará nunca a ningún estado, puedes acceder a un estado determinado durante un rato para luego regresar a la misma miseria de siempre. 

Nadie es capaz de encontrar nada, nadie encuentra nada porque a nivel espiritual no es preciso encontrar nada, te colocas ante Dios en oración para pedirle lo que ya tienes, quieres que Dios te dé lo que ya posees. Es ciertamente ridículo. Lo que eres lo eres desde siempre y para siempre, no llegas a lo que eres a través de un proceso o de una ascésis, lo que eres no guarda ninguna relación con lo que te está pasando.

Quizás algunos han leído lo que dejó escrito algún místico famoso y se imaginan que si siguen sus indicaciones también ellos alcanzarán la supuesta iluminación, pero no va a ser así, y no va a ser así porque lo que vale para unos no vale para otros, igual lo que le fue bien a ese místico no te va tan bien a ti; hay cosas que no se dejan ver por más que las convoques y por más que sistematices la búsqueda a través de la férrea voluntad y de la planificación intencionada. El espíritu no se trabaja, cuando crees que estás trabajando el espíritu lo que estás haciendo es trabajar la parte psicológica, es decir que no haces otra cosa que darle vueltas a la cabeza.

Lo que somos en esencia no está relacionado con ningún estado religioso que tenga que ver con la dicha, con la beatitud y con el éxtasis, éstos permanecen aún en el campo de la experiencia y si los buscas con ahínco tan sólo conseguirás rascar en la superficie de las cosas. No sirve de nada que te imagines a ti mismo viendo luces y estrellas y seres de otra dimensión, no sirve de nada.

Lo que eres no depende de la vida que llevas, eres conciencia que no elige, el ‘yo’ cree que elige, pero lo que en verdad eres es conciencia sin ningún tipo de elección, la vida no sigue ningún camino que la mente haya podido trazar. Ese supuesto iluminado al que tanto admiras no te puede entregar nada porque tampoco él lo tiene, parece que lo tiene, pero en realidad no lo tiene. En la espiritualidad de hoy en día todo el mundo corre para tener "la experiencia de la iluminación", pero resulta que la iluminación (al igual que la muerte) no es una experiencia. La iluminación es ver que no hay un ‘yo’ que tenga que realizarse, la iluminación es ver que no existe la iluminación y que no hay nada ni nadie que necesite ser iluminado. 

Si aún te consideras un buscador espiritual, deja de pensar que un día te convertirás en alguien santo o iluminado, si aún te consideras un buscador te digo que has de frenar en seco esa búsqueda espiritual porque nunca llegarás a ninguna parte, ese lugar al que pretendes llegar no existe, ese poder espiritual que esperas conseguir para hacer milagros y para ser admirado después por tus amigos es una monumental chaladura. La vida es algo que jamás el pensamiento podrá comprender, la inmensidad de la vida excede por completo a esos cuatro palos mal puestos y a esa sombrilla mental en la que vives. Nunca conseguirás nada de todo eso que estás buscando intencionadamente; puedes conseguir cosas materiales, cosas que por cierto te durarán cuatro días porque todo lo material se acaba pronto, pero nunca conseguirás 'cosas espirituales', esa película que te has montado en la cabeza alrededor de la espiritualidad no tiene ningún sentido.

No busques más, no es necesario.