Esa cosa del crecimiento personal



Se insiste en los ambientes espirituales en eso que se ha dado en llamar “el crecimiento personal”, y se insiste en talleres y seminarios sobre cómo mejorar a la persona, pero todo esto se hace sin caer en la cuenta de que es la mente la que imagina que se crece como persona, es la mente la que imagina que hay un recorrido en la vida y que este recorrido consiste en crecer y crecer desde el punto de vista psicológico, pero para nada es así; crecer como persona no significa nada, crecer como persona no te llevará a ningún lado, crecer como persona es seguir alimentando a un personaje de ficción que se llama precisamente 'persona' o 'yo' o como queráis llamarlo. Se insiste también de forma machacona en que hay que mejorar el mundo, pero ¿es cierto que hay que mejorar el mundo? La idea de mejorar el mundo nace de la falsa idea de que hay algo que no anda bien aquí en la Tierra, como crees que hay algo que no anda bien, decides convertirte tú en salvador, pero es que al mundo no lo salva nadie, el mundo no necesita ser salvado, de hecho los supuestos salvadores del mundo lo han dejado igual o peor que estaba.

¿Con pensamientos positivos se puede salvar al mundo? No, los pensamientos positivos no son otra cosa que superstición, te han dicho que si piensas positivo te irán mejor las cosas, pero eso no es verdad, puede ocurrir que pensando de esa manera alguna vez te vayan bien las cosas, pero no siempre va a ser así. “Tienes que centrarte en la alegría”, dicen ahora ¡Cuánta gilipollez, Dios santo! Si te centras en la alegría lo que te va a pasar es que vas a convertir a la alegría en una obsesión, entonces la alegría dejará inmediatamente de ser alegría. 

Y no sólo se insiste en los ambientes espirituales en este asunto del crecimiento personal, en los ambientes de militancia política también se insiste aunque con otro matiz, en estos ambientes lo centran en acciones que tengan que ver con el exterior y en particular en las acciones sobre la naturaleza, éstas se basan por lo general en la misma falsa creencia de que somos nosotros los que hemos de salvar a la naturaleza, puede ser que haya que salvar al lince (como se puede ver en fotografía, una fotografía que daría para un análisis a fondo), salvar un río, salvar la atmósfera, salvar un bosque, te crees que eres tú el que estás salvando todo eso pero para nada es así, la vida está ya a salvo antes de que tú muevas un dedo, la vida está siempre por encima de los individuos que la están mirando. Mientras salvas una cosa estás destruyendo otra, es como el que se hace una casa y se da cuenta de que para construir tiene que destruir, si quieres edificar tu vivienda has de talar árboles para las vigas y los muebles, lo mismo que has de destruir otros elementos si quiere construir tu casa. 

Imaginamos la vida como una gran escala de evolución histórica, siempre ascender y ascender, pero eso no es más que una conjetura cientificista; unido a esto está la idea de que estamos viviendo un momento histórico determinante, una tontería más que la mente se ha inventado, todos los momentos históricos han sido igual de determinantes, ¿quién te ha dicho que este momento es más determinante que otros que ha habido en el pasado? El mundo no va ni mejor ni peor con respecto a otras épocas, el mundo simplemente va, no pienses que va a llegar un momento en el que todo va a ser paz y prosperidad, no pienses de esa manera porque eso es otra mentira y de las gordas. Si un día se hace una revolución, al cabo de un tiempo dicha revolución se quedará vieja y será necesario hacer otra, y así hasta el aburrimiento. 

¿Y eso que ahora está tan de moda como es educar en las emociones? Se piensa que educando en las emociones se va a conseguir en el individuo una mutación psicológica, pero eso no es verdad, la educación en las emociones tiene como fin domesticar a esa fiera llamada carácter, pero nadie puede domesticar y menos cambiar el carácter de nadie, el carácter nos acompaña hasta la tumba, nunca nadie podrá cambiar el carácter de nadie, otra cosa es que ese carácter sea reprimido. 

La educación emocional se lleva a cabo a través del pensamiento, y el pensamiento no se puede cambiar a sí mismo, el pensamiento solamente produce más pensamiento; se quiere educar en las emociones para producir individuos mansos, individuos productivos que no den problemas a la sociedad.